Thursday, June 14, 2007

Criar sin violencia

Uno de los principales temas que ocupa mi cabeza es cómo hacer para acompañar el crecimiento de los chicos, enseñarles las cosas necesarias, guiarlos, mostrarles lo que corresponde y lo que no, etc. sin métodos que apelen a la sumisión que les genera violencia interna y sin hacer abuso del poder que tenemos sobre ellos por ser adultos.

Esto que se dice asi tan lindamente no es nada fácil, es un desafío a la hora de enfrentarnos con berrinches, rabietas, enojos y rebeldías de nuestros angelitos que crecen y necesitan afirmar sus identidades.

Es un tema que los padres de esta época tenemos que pensar y elaborar seriamente. Trabajemos para inventar y encontrar modos de criarlos enseñándoles las cosas que necesitan aprender para vivir como personas de bien, potenciándoles la libertad, la creatividad y la sensibilidad que los chiquitos tienen a flor de piel, y que tantas veces los métodos educativos por todos conocidos terminan cercenando.


Aletha Solter es autora del libro "Mi niño lo entiende todo" (entre otros) y tiene una postura muy interesante para pensar estas cuestiones. Algunas citas:

"Una conducta inaceptable suele encubrir a menudo una demanda de ayuda. Los niños necesitan más amor y comprensión en esos momentos, no menos. Las limitaciones, como no permitir que el pequeño vea su programa preferido de televisión, pueden conducir a sentimientos de rabia y resentimiento.

Un estudio halló que ni el castigo ni la retirada de amor se corresponden luego con un mejor desarrollo moral en los niños. Para mejorar los valores morales resultan más efectivos los planteamientos que apelan a los sentimientos del niño hacia los demás y el hecho de ofrecer información sobre cómo se sienten los demás (Hoffman y Saltzstein, 1967)

Todas las formas de castigo, impliquen o no el uso clarode la violencia, derivan de un planteamiento autoritario en el que los padres usan su mayor poder para crear una situación poco placentera al niño. La mayoría de los padres que utilizan castigos lohacen con buena intención y piensan que el dolor sentido por el niño es algo inevitable para cambiar su comportamiento y ayudarle a ser una mejor persona.


Los niños no son esencialmente malos, pero a veces actúan de formas molestras, hirientes, destructivas, peligrosas o poco colaboradoras. Cuando los niños actúan de esta forma indica que algo va mal. Hay tres razones principales de un comportamiento inaceptable:

- El niño está experimentando una necesidad no reconocida y no satisfecha.

- El niño tiene información insuficiente.

- El niño alberga sentimientos dolorosos, contenidos.


Los niños que actúan de formas negativas, no colaboradoras, rencorosas, violentas o aun destructivas se sienten mal. Tienen sentimientos contenidos de cólera, miedo o pena derivados de experiencias previas.

Los niños experimentan heridas, miedos y frustraciones cada día, aunque se encuentren en un entorno amoroso. Si reprimen sus sentimientos de dolor, su comportamiento puede llegar a distorsionarse y volverse inaceptable. Estos sentimientos precisan ser ventilados de una forma no dañina y los niños precisan recibir atención para que puedan liberar las tensiones acumuladas llorando y enfureciéndose. Ni los castigos, ni los sermones ni las distracciones serán eficaces para curar la causa subyacente a este tipo de comportamiento. Sólo la oportunidad de liberar con libertad los sentimientos produce resultados positivos.

Un comportamiento inaceptable puede con frecuencia ser considerado como una llamada de ayuda por parte del pequeño. A veces es la única forma que tienen los niños de pensar en pedir ayuda ante los sentimientos tan abrumadores que están experimentando en ese momento" .


¡QUÉ TEMA!, ¡QUÉ DESAFÍO!, ¿NO?


¿QUÉ ME OPINAN?

6 comments:

  1. javier5:35 AM

    Ximena: Leo mucho el blog de tu esposo Alejandro, y el tuyo me parece también muy interesante. Sobre todo, tengo dos chicos de edades parecidas, y los planteos que hacés (y te hacés) son también los míos y de mi Señora. A veces en silencio, a veces discutiendo en voz baja o alta, pero permanentemente uno va tratando de buscar y ajustar la forma más adecuada de criarlos y tratarlos, manteniendo el equilibrio que creemos conveniente.- Sí me doy cuenta que el desafío es muy grande, que no alcanza con leer ni escuchar mucho; es experiencia pura, que requiere de mucha objetividad para autoexaminarnos y muchas veces reconocar y ajustar errores, volver sobre nuestros propios pasos más de una vez.- Si se trata de chicos criados en casa con una pareja, la cohesión de la pareja no es importante, es esencial, esto es un desafío y un efecto secundario de la crianza de los chicos que no se si siempre prevemos y estamos preparados para eso (me refiero a poco tiempo de charla, poco sueño más de una vez, consejos de afuera, etc.).- El desafío vale la pena, largamente. Se trata de un ser humano (nuestro hijo, nada menos), va a ser de alguna forma nuestro mensaje para el futuro.- JAVIER

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  2. Xime: el hecho de estar embarazada me tiene atada a una especie de presente contínuo;las pataditas, cada cambio por más sutil que sea, el crecimiento de la panza.... Y cuando leo tu blog es más fácil pensar más allá y vernos con los nenes ya creciendo fuera y teniendo sus berrinches y viendo uno como padre que caminos va a ir eligiendo a cada paso. Es muy agradable poder hacerlo de tu mano. Eso nomás.
    Besos

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  3. Gracias por los aportes Javier.
    Tilvy sos una dulce.

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  4. Hola! Muy interesante tu blog. Sobre este tema, una experiencia y una duda: para tratar las rabietas que suelen surgir a los 2-3 años, en su momento empleé la tradicional lavada de cara con agua fría hasta que se calmen. Resultó, creo, bastante efectiva. Lo hacía con el mismo cariño y paciencia con el que uno les da un remedio que es feo, pero que sabe que les va a hacer bien. Además, creo que durante la rabieta ellos la pasan mucho peor que uno. Ahora, recordando la carita de mis angelitos, hoy de 12 y 7, morada de rabia durante el procedimiento, me cuesta decir que no había "violencia" involucrada. No se me ocurrió ninguna otra forma de ayudarlas a pasar esos malos momentos. Hay alguna menos violenta? No es pedirles algo que está más allá de sus posibilidades en ese estadio de crecimiento?

    Saludos,

    Lisandro

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  5. Sí Lisandro, es tal cual como vos decís, ellos la pasan peor que uno, ellos tienen menos recursos, a ellos es a los que hay que tratar de entender y ayudar en esos momentos críticos, aunque muchas veces la angustia y la bronca que nos genera a los adultos nos hace actuar para salir rápido del momento.
    Es un desafío encontrar formas para atravesar las rabietas sin violencia, porque las rabietas son violentas en sí mismas y a ellos les sirven para descargarse y evacuar sus broncas, enojos y dolores. En general la rabieta surge por cualquier cosita mínima, insignificante y no podemos entender que se genere tal estallido. Pero lo cierto es que tras esa manifestación hay motivos internos que se están procesando.
    Lo que te puedo decir es que yo no tengo LA RESPUESTA, estoy en búsquedas y experiencias permanentes.
    Personalmente cuando mi hijito de 3 años está muy berrinchoso lo abrazo fuerte y le digo que llore todo lo que quiera, que ya se le va a pasar, trato de tranquilizarlo, él se enoja por sentirse inmovilizado y yo también me pregunto si esto no es violento. Lo cierto es que va parando de llorar, se descarga, se siente aliviado, yo le doy unos besos, le ofrezco agua y él vuelve a ser un angelito amoroso, y la verdad es que no tiene berrinches muy seguido.
    Para este tema es muy bueno el libro citado en el post, dá explicaciones y opciones muy interesantes.
    Gracias por tu aporte.

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  6. Hola Ximena! Al final, creo que tu técnica del abracito de oso no difiere tanto de mi hidroterapia. Reclamo para mi variante la utilidad de que para cuando dejan de llorar, ya tienen la carita lavada.
    Mi experiencia es similar a la tuya, no son tantas las rabietas y el post-rabieta (sin ser masoquista) no deja de tener su encanto; con la mayor de las mías hasta llegamos a desarrollar un pequeño ritual para ese momento. En fin, poder ver todo lo que les pasa es lo que nos gusta (el "despliegue del ser" dijo por ahí Alejandro, una idea que me encantó, literalmente).

    Saludos!

    Lisandro

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