Es el título del 1er. Congreso Internacional de Psicoterapia Contamporáneaque se hizo acá, en nuestra ciudad este viernes y sábado pasados,
al que asistí los dos días desde la mañana hasta la tarde,
experiencia que te hace sentir como que te vas de viaje,
vivís una gran aventura y volvés a tu realidad pero no sos la misma,
y del que quedé absolutamente satisfecha, contenta, plena, como quien comió un manjar!!
Tengo tanto para contar, procesar, aplicar, investigar, mezclar, devolver, revisar, reafirmar que no sé por dónde empezar.
Lo más fuerte, lo mejor, es la sensación de sentir que estoy haciendo las cosas bien, que mi mirada y mi aplicación de la psicoterapia va por buen camino, que mi forma de trabajar es positiva, genera cosas buenas, expande, flexibiliza, promueve el bienestar y la calidad de vida.
Es re importante juntarse con muchísimas personas unidas por el deseo de hacer las cosas bien y legitimar y reafirmarse ...
y ver que el tiempo y la vida no pasan al pedo, que todos crecemos, que las teorías viejas, rígidas y duras ya no merecen tanto respeto,
que la gente piola logra elaborar danzas con los pensamientos, las sensaciones, las intuiciones y van por la vida buscando fluir.
Escuché, sentí, experimenté cosas buenísimas, super enriquecedoras. Conocí gente re copada.
Me quedé llena de ganas,
ganas de mucho,
ganas de leer, de hacer, de compartir,
ay, ay, ay, tanto tanto que no sé....,
me re entusiasmo
y me tengo que aquietar a mi misma
para poder ir viendo tranquila.