Monday, April 28, 2008

vibraciones DANIDAN


La verdad es que las obras de mi hermano están buenísimas, el viernes en la inauguración de la muestra sentí vibraciones especiales, sensaciones fuertes, tal como su nombre lo indica: "complicidad cósmica", no queda ninguna duda, fue un momento muy feliz,

encima después cenamos solos con Ale (bueno obvio lo más solos que podemos en este momento que es con Félix que todavía es parte mia, por eso digo solos, es una forma de decir) y la pasamos super bien.

Sunday, April 27, 2008

finde fatal

fin de semana fatal, el cumplemes se vino con una crisis de teta (la frecuencia de demanda aumentadísima) que me deja agotada y con la energía bajísima,

hijitos afiebrados, mocos, toses y dolores de cabeza nos acompañan,

esos días en los que todo parece imposible,

escenas temidas hechas realidad,

una conocida del barrio me dice "repetí el mantra: "todo pasa"", yo siento que no hay mantra que valga, que el mientras tanto me pasa por encima,

está difícil la cosa,

por suerte hay sensaciones tan poderosas que barren y renuevan,

por ejemplo ¿no es de las cosas más hermosas que hay en la vida acostarse y tener al bebito apoyadito encima, relajado, respirando suavecito, con ese olorcito que tienen ellos que es tan rico?

Monday, April 21, 2008

mi bebito quiere upa

El bebito quiere estar a upa y yo lo entiendo, calentito, sostenido, contenido, seguro, a salvo, sin sobresaltos demasiado invasores porque está agarrado por quien lo puede tener fuerte. Pero en muchos momentos no me alcanzan las manos, como ahora por ejemplo que escribo con una sola y me incomoda, aunque prefiero hacerlo, me siento mejor escribiendo.

Todos los expertos en tres hijos comentan que los brazos no alcanzan para tres, tenemos dos manos, cómo agarramos tres hijos. Y sí, es asi, aunque igual cada uno va teniendo lo suyo y nada es tan grave ni dramático si los padres estamos presentes, pero se siente eso de que no alcanzamos a agarrar a los tres a la vez.

Ayer le decía a Ale que cuando una mujer tiene un bebe le tendrían que crecer un par de brazos más, asi podríamos seguir haciendo todo y además tener al bebito a upa. O por lo menos a mi me gustaría que asi fuera, será por eso que ando con el bebe en la wawita todo lo que puedo.

Mi chiquito cumple el sábado su primer mes de vida y ya se pasa buenos ratos despierto queriendo estar encima la mayor parte del tiempo, como es de esperar y preferentemente encima mío. Le digo varias veces que no es hijo único, que tiene dos hermanos más que también requieren mis brazos, de otra manera claro, pero me piden, me hablan, me preguntan, me llaman "mirá mamá", "má, má mirá", "vení mamá", "acá mamá", entre otras cosas.

Oscilo entre sentirme tranquila sabiendo que les doy lo mejor de mi y todo lo posible, sabiendo que es bueno no poder todo, que la madre perfecta no existe, que "la madre perfecta es un garrón" (como me dijo mi querido terapeuta un día y me hizo tan bien, dicho asi), y entre sentirme agotada, agobiada, que no puedo, que no llego, que me canso, que no sé cómo hacer... y ahí vamos viendo...


Dar la teta es pura entrega, entrega total, entrega de una misma, del cuerpo, de todo, es estar disponible a pleno, full time, cama adentro, sin retiro. Mi bebito crece a teta libre. Teta que es mucho más que alimento, es certeza, cuidado, amor, lugar seguro y tranquilo.
La clave del momento es la empatía que se despliega cual aluvión arrasador, y una se siente absolutamente identificada con el bebito, con su fragilidad y su indefensión. Estado emocional difícil de sostener y de compartir, pero necesario para maternar a los recién llegados a este mundo en el que tienen todo por conocer.

Estar puérpera es estar sin defensas, por eso las lágrimas caen ante el mínimo roce emocional.

El otro día la abuela de Margarita me dijo emocionándose "un tercer hijo es un lujo", palabras exactas, eso siento, un privilegio. Porsupuesto ante este comentario tan sentido y acertado se me caían las lágrimas en el medio del pasillo del jardín de mis hijos, donde ya conocen este estilo mio de explícita sensibilidad.

Sunday, April 20, 2008

DANIDAN, mi hermano


Mi hermano expone en Praxis,

hace cosas lindas, locas, profundas...

los interesados pasen y vean...


(para agrandar la imágen clickear sobre la misma)

Tuesday, April 15, 2008

visiones de la mujer

Por sugerencia de Marce (fiel lectora y comentarista de mi blog) me fui a releer un artículo que escribió mi marido hace unos años, en el 2mil3, el año en el que fuimos padres por primera vez. Gracias Marce.

Es tan lindo, tan empático y sensible (como es él) que hoy quiero copiarlo en mi blog.



Visiones de la mujer

Todos hemos aparecido en el mundo a través del cuerpo de una mujer. Es una obviedad, pero es también un hecho impresionante. La mujer es la sede del ser, la Houdini de la existencia. El truco está en su interior, ella es la que manipula la llave mágica de la vida. Nosotros aportamos, sí, un poquito. El poquito aportado cobra sentido luego, cuando se desarrollan las etapas que avanzan hacia la madurez, es decir, a lo largo de todo el crecimiento de la criatura resultante, pero lo cierto es que miramos desde afuera, y en cierta manera desde lejos (a veces desde demasiado lejos) al proceso de todos los procesos. Hay que resignar mucho narcisismo viril y saber postergarse en lo esencial para acompañar en el rol segundón que nos toca, o para entender, superado el desengaño, que tampoco somos tan superfluos, ya que en definitiva para que las cosas salgan bien debemos hacer aportes amorosos indispensables.
En psicoanálisis se dice que es el hombre el encargado de poner la ley. Sí, ponerla, como si fuera un aderezo para la ensalada o peor, un órgano sexual. El hombre pone la ley cuando le dice al hijo o a la hija: pará con tu demanda infinita que acá estoy yo, la que llamás mamá es también mi mujer y no sólo tu madre, y la necesito mía. La ley la pone hacia los dos lados, hacia el lado del recienvenido, que querría muchas veces que el molesto protector masculino no existiera, y hacia el lado de la madre, a la que también hay que límitar en su desmedido amor de crianza porque corre el riesgo, dada su abundancia, de malograrse. La ley se pone porque lo que se pone es un límite. El límite estructura. El límite arma. El límite deshace el imperio de la ilusión, que se prolonga como el sueño de un todo y un siempre. Le muestra al nene o nena que es un ser que deberá crecer, y a la enamorada madre que su producto no le pertenece sino que es un ser en sí mismo. ¿Es la mujer un ser de impulsos abundantes que tolera mal el límite y la medida? Sabemos que no. Podríamos verla como siendo en su afectividad sin reparo la encargada de la dimensión irracional y expansiva del universo humano, pero también es ella, muchas veces, más capaz de ley y de límite que su par masculino. La ley, para el hombre, -siempre entendida desde este punto de vista de límite y reconocimiento de realidades que someten pero ordenan (la poda del mundo)- es la que le permite mermar el de otra manera excesivo idealismo masculino, ese que desconoce la forma de la realidad, que lo hace extraviarse en los absurdos vericuetos viriles de la historia, la especulación filosófica y la guerra.
Gracias a la maternidad que está en su destino, la mujer madura más fácil y más rápidamente que el hombre. Está más pegada a las cosas concretas, porque su cuerpo mismo engendra al otro y porque al hacerse cargo de la minuciosa y constante atención que ese nuevo ser exige llega a reconocer el territorio de la realidad de manera lo más eficiente posible. La mujer está más directamente relacionada con la forma objetiva del mundo. El hombre vuela, y en su vuelo muchas veces se pierde y se va. La mujer madura porque debe hacerlo dadas la dinámica de su propio despliegue, ella debe reconocer cómo son las cosas ¿Cómo son? La nueva personita llora y quiere comer, necesita ser cambiada, necesita atención, constante. No florece sin amor, no avanza, no prospera sin un cuidado permanente. Estos procesos la llevan a tener que vencer su posible inercia, su fiaca, la humana tendencia espontánea hacia el extravío o la dejadez, y ponerse al servicio de algo que tiene sus reglas más allá de toda intervención imaginaria. El ser concreto patalea y pide, o exige, y hay que dejar la realidad imaginada para volcarse a la verdad de las necesidades impostergables.
Muchas mujeres (y también muchos hombres) se resisten frente a la idea de que el hecho de la procreación sea considerado tan importante en la vida femenina. Piensan que al hacerlo estamos descuidando el hecho de que ellas están para mucho más que eso. ¿Les parece poco? ¿O esta visión un poco feminista es ya caduca y hemos aprendido a reconciliarnos con el tema y a entender que ese hecho es por mucho de una trascendencia y un valor imposible de superar? ¿Es cierto que la cultura humana ha ido acercándose al reconocimiento de esta verdad enriquecedora?
Spinetta dice en una canción que la mujer tiene "un ojo que mira al magma". Es una visión al estilo Castaneda, autor de la saga en la que el indio yaqui Don Juan despliega una interpretación del mundo muy antigua y particular, y muy distinta de la nuestra. Ese ojo que mira hacia abajo es aquel por donde el laboratorio femenino de la creación recibe -como dijimos- el detalle masculino con el que luego ella hace la difícil tarea de producir una persona. Pero es un ojo, parece, que está al mismo tiempo atento a la sustancia bullente que la tierra encierra, cargándose de un impulso y una determinación profunda. Como si la mujer estuviera siempre atenta a ese caldo central del planeta, su núcleo enterrado e hirviente, y recibiera de allí sensaciones y certezas que los hombres no logramos percibir. La idea postulada, presentada en la frase citada en términos poéticos, es que la mujer posee una relación particular con la existencia, distinta de la masculina, y que esa relación es de alguna manera más básica, lo que la haría poseedora de una percepción dotada de una densidad valiosísima . El ojo que su propio cuerpo es ve la existencia de una forma especial y poderosa. Supongamos que esto nos llevara a sostener que la mujer es más animal que el hombre. Ser más animal no significaría de ninguna manera estar más bajo en la escala evolutiva, ni carecer de dotes refinadas, señalaría más bien una diferencia que debemos pensar como una distinta forma de ser, como si en la gama de vibraciones o de magnitudes ontológicas de consistencia ocupara una dimensión de otro tipo. La mujer es entonces tal vez la que nos permite entender lo animal humano, la que nos pone frente a los ojos el carácter orgánico de todas nuestras complejidades, y la que nos enfrenta con la oportunidad de corregir una racionalidad que muchas veces no sabe acotarse y encontrar su justo lugar. La mujer sería así una especie de maestra de la existencia, o en todo caso, la que expresa una forma humana a la que debemos estar siempre auscultando para ajustar la mirada, tanto para el intento humano de conocer, como para el de vivir lo más felices posibles como individuos.


Alejandro Rozitchner

Ejemplos para no imitar

Los invito a pasar por el blog de Sophie y ver en "Ejemplos para no imitar" el impresionante video llamado "Children see, children do".

Es clarísimo: criamos con el ejemplo, los chicos aprenden y copian lo que ven. Somos los padres sus modelos básicos, el primer estilo que conocen, las formas originales.
Aprenderán a ser felices si nos ven felices, a quererse a sí mismos si nos queremos a nosotros mismos, a valorar y a cuidar la vida si nosotros les mostramos cómo hacerlo.

Más autoconciencia y menos mensajes inconsistentemente bien intencionados, eso creo que necesita nuestra sociedad.


RESONANCIAS

Me conmueven mucho los testimonios que me dejan en los coments sobre el posteo de "Puerperios".
Es fuerte la energía que se genera cuando se comparten sensaciones intensas, intimidades.

Otros hijos, hermanitos apoyando y resonando con la emocionalidad alterada de las madres, acompañando los puerperios, las oscilaciones anímicas.

Son fenómenos tan poderosos y formativos de la afectividad de nuestras parejas, de nuestros hijos. Aprendizajes para la vida. Experiencias familiares en las que todos quedamos involucrados. Se incluyen abuelos, amigos cercanos, maestros de nuestros hijos, la gente que ayuda en casa.


La soledad de la que hablamos trasciende las companías, las presencias, las ayudas. La soledad que se experimenta en los puerperios es la que nos pone cara a cara con la finitud, es la que nos confronta con nuestra condición de ser humanos. Es una soledad que merece ser vivida y sentida. Pobres son los que se la pierden, evitarla es casi miserable, es no poder honrar la vida que nos toca.

Hay modos de no encontrarse con esta soledad, hacer de cuenta que nada es tan intenso, ponerse rápido en otro plan, colgarse del que tenés al lado y agotarlo, creer en alguna cosa sobrenatural y varios etc. que no vienen al caso.

Escenas imborrables y conmovedoras:
La carita de Andrés cuando lo tuvo a upa a Félix por primera vez.
El "¡mami!" de Bruno cuando lo fui a buscar al jardín después de varios días post nacimiento.
Ale en la cama con cada uno de un lado y el bebito encima, todos pegaditos.

Hay momentos de caos y desesperación, pero también hay muchos de plenitud, de expansión personal y existencial increíbles.

Sunday, April 13, 2008

PUERPERIOS - Laura Gutman

De su libro "Puerperios y otras exploraciones del alma femenina", las palabras de Laura Gutman, más que acertadas en este momento, palabras justas que describen sensaciones muy profundas.

"El puerperio es un estado emocional ligado a la alteración de la conciencia.

El puerperio, como realidad emocional, persiste mientras continúa la fusión emocional. Es decir, los dos primeros años. Mientras navegamos en el "yin" del mundo sutil del bebé.

La conexión con los mundos sutiles nos ofrece herramientas fabulosas. Percibimos lo que es invisible para los demás. Sentimos lo que otros no sienten.

Las mujeres que se entrenan para sumergirse en el mundo emocional fusional aprenden la dulzura de sus aguas, la fluidez del contacto y el susurro de los pájaros. No hay apuro... Todo niño bien maternado tendrá curiosidad por explorar el mundo después de los dos años de edad.

Es ese tiempo lento, pasivo, sin bordes, sin apuro, sin horarios. lo que posibilita el maternaje. La supervivencia de la especie depende de la capacidad de fusión ligada al silencio y a la pérdida de referentes externos. Tiene que ver con el agua, la noche, la lluvia y las estrellas. Con la quietud, la imaginación, el mundo onírico y la más increíble resonancia con la inmensidad del universo.

Los tiempos fusionales son tiempos regidos por las necesidades y demandas del bebé, que "no tienen explicación" y que parecen no acabar nunca. Son tiempos interiores, cálidos, seguros, curvos, suves, silenciosos. Son tiempos de la sombra, regidos por mundos sutiles, por las emociones, el contacto, los abrazos, la leche, los fluidos, el calor, los excrementos, el cuerpo a cuerpo."


Personalmente quiero agregar que son tiempos exigentes, difíciles, contradictorios, ambivalentes, en los que el contacto con los otros por momentos se complica bastante.

No es fácil, cuando hay hermanitos chiquitos a los que también cuidar y sostener, entrar y salir de los estados fusionales, hasta puede resultarnos agotador y por momentos sentirnos en encrucijadas imposibles.

Las sensaciones de soledad a veces son enormes incluso y paradójicamente siendo que tenemos varios niños alrededor.

La vulnerabilidad que se siente es inmensa, el horizonte se desdibuja permanentemente, podemos llegar a sentirnos absolutamente perdidas más que nunca en este mundo.

Problemas de mujeres

Todos tenemos temas preferidos, esas cuestiones sobre las que nos gusta pensar-sentir- elaborar, tener ideas, ir y venir tejiendo y destejiendo planteos, teorías y demás.
Uno de mis temas favoritos es: SER MUJER.

Estoy empezando a armar un proyecto que tiene que ver con esta problemática, la femenina.

Algunas primeras preguntas:

¿qué problemas tenemos las mujeres, problemas particularmente femeninos?,

¿qué cosas nos pasan a nosotras que nos conflictúan?,

¿cuáles son nuestros temas de preocupación, nuestras situaciones difíciles?,

¿qué situaciones enfrentamos que tienen que ver con nuestra condición de ser mujeres?,


Desde ya otras preguntas, respuestas, comentarios y sugerencias serán muy bienvenidos y agradecidos.

Wednesday, April 09, 2008

"hay que poder soltarlos"

Hoy tomé un cafecito con una amiga, muy amiga de hace mucho, de mucho compartido, de experiencias vividas de cerca, de intimidades, de todo tipo de momentos, de conocernos a fondo.

Hablando de los hijos y las formas de ser madres me dijo algo que me recordó momentos vitales menos fusionales, que me refrescó, me animó y me alivianó, "hay que poder soltarlos". Gracias Su.

Y es tan asi, a los hijos les hace bien para la vida que una los suelte cuando hay que hacerlo, soltarlos con amor, con la convicción de que ellos van a poder, de que una ya les dió los recursos o se los va dando junto a la experiencia, la companía, el sostén.

En estos tiempos de tanta fusión con mi pequeñito, me ayuda, me sirve, me hace bien saber que los otros dos ya me tuvieron siendo una con cada uno de ellos el tiempo necesario, ahora me necesitan diferente, cada cual lo suyo y yo con todos, ojalá que lo suficiente para cada uno.

Querer que no sufran es un ideal imposible, además de que en realidad es mejor que sí sufran y encuentren en mí colchón y consuelo, y aprendan que sufrir no es tan grave tampoco, obvio en un contexto amoroso.

Bueno... esas cosas...
...mucha teta, mucho amor, nenes muy movilizados que demandan y reclaman,

mucha mamá enamorada, enérgica y agotada y...
mucha familia y recuerdos y aprendizajes que se resignifican.

Monday, April 07, 2008

recuerdos significativos

Cuando era muy jóven aún, todavía iba a la facultad y vivía sola, trabajaba de recepcionista en una importante agencia de publicidad. Mi tarea era vérmelas con un gran conmutador del que entraban y salían llamadas de todos lados. Yo debía hacer que las llamadas llegaran a buen destino, en los casos de directores, gerentes y jefes tenía que conectarlos directamente con quien los buscaba, previo preguntar porsupuesto si querían atender. Para empleados no tan importantes podía pasar directo el llamado a su oficina, que atendieran el interno y se encontraran con quien los buscaba quisieran o no, bueno o se arreglaran entre compañeros para filtrar encuentros. También de mi dependía dar línea a muchos internos, no todas las oficinas tenían vía libre para tomar línea, algunas sí. Los de mayor jerarquía también podían pasarme los números y encargarme que consiguiera a quien querían ubicar y los comunicara sin esperas mediante.

Además de estas funciones obvias y lógicas de un conmutador, después de unos meses empecé a descubrir otras posibilidades. Una de ellas era que se podía apretar un botoncito y escuchar conversaciones telefónicas sin que nadie se diera cuenta. No se lograba en todas las conexiones, dependía de los internos y de ciertas líneas, o sea, había combinaciones que nunca entendí cuales eran que se tenían que dar para poder interferir la llamada. La verdad es que no me dedicaba mucho a hacerlo, esto de escuchar conversaciones ajenas en el medio de tanto laburo no era ni muy cómodo ni muy posible, se me daba de vez en cuando, a veces de casualidad, en general no enganchaba nada demasiado interesante, y cuando tenía espacios con poca carga de llamadas aprovechaba para leer, estudiar o hacer mis propios llamados.

Toda esta introducción para contar que un día escuché sin querer una conversación que me conmovió profundamente, era de un director de cuentas al que lo había llamado su mujer. Ella acababa de tener un bebito y creo que tenían uno o dos hijos más, ella lloraba desconsoladamente y le hablaba de cuestiones hogareñas, él no podía mucho decirle nada, seguro imbuído en algún quilombo de laburo, de cuentas, de clientes. Ella sonaba quebrada, necesitada, bastante indefensa, a él se lo escuchaba desbordado, hinchado las pelotas y sin saber mucho qué hacer ni qué decir.

En ese momento yo no entendí demasiado nada qué les pasaba, pero siempre me acuerdo de esa comunicación que me resonó como un momento muy especial de esa pareja, intenso, fuerte.
Hoy entiendo de todo corazón lo que tanto me impactó de esa conversación, comparto, siento, acompaño esas sensaciones indescriptibles de hombres y mujeres en plena crianza.

Esta tarde no está siendo fácil, el bebito quiere teta y upa como corresponde, los dos chicos están bastante angustiados, yo cansada, no hay propuesta que valga, creo que la fórmula es resistir, como diría Winnicott.

Saturday, April 05, 2008

Primeros días de Felix

Escribo con una mano, con la otra sostengo a mi paquetito de amor. Es un cachorrito tan chiquito y suavecito que no lo puedo creer. Por tercera vez me pasa que solo de mirarlo lloro. En nada le quita intensidad al momento su ser el número tres, más vale todo lo contrario. Sí, sirve la experiencia, sirve de mucho. Es tan lindo tener este hijo que me encuentra con unas cuantas cosas sabidas, y porsupuesto muchas por descubrir.

Son pocos los preciados momentos que tengo para estar sola con él, casi siempre hay uno o dos niños más dando vueltas cerca nuestro, llenando los vacíos que se abren en este tiempo de ánimos puerpereales indomables. Hermanitos que lo miran, lo tocan, lo quieren tener, besar, apretar, conocer, mientras Felix toma teta, observa, siente, duerme y reconoce su cuerpito inaugurando funciones en esta nueva dimensión.

Ser mamá de tres en principio me expande el corazón de amor y luz, una inmensidad de emociones fuertes, enormes, nuevas, me invaden y me tienen impactada. Lo otro que me dá es mucha, pero mucha mucha sensación de responsabilidad, que hasta me asusta de tanta que es.

Lo cierto es que los días pasan y ningún momento es tan caótico ni tan grave como imaginé, por lo menos por ahora. Como suele suceder, cuando las cosas se viven y se atraviesan no son tan terribles como en las temibles fantasías.

La naturaleza es tan sabia que hace que los chiquitines recién salidos de la panza duerman mucho en estos primeros tiempos, entonces sus apariciones cortas nos van dando tiempos y ritmos para que sus hermanitos se adapten a él.
Es el mismo fenómeno que se dá durante el embarazo en los cuerpo de las mujeres, de a poquito nos vamos acostumbrando a ese sercito que cada vez nos ocupa más espacio hasta que tiene que salir y queremos que salga.
Sale y nos sentimos tan vulnerables como ese chiquito, indefenso y frágil del que ahora y para siempre somos madres.

Extraño la panza claro, a pesar de que a lo último una no pueda más con su cuerpo agigantado, tenerlos adentro se extraña. Nada de todo esto que nos pasa a las mujeres es racional, ni tendría porque serlo y es parte de la maravilla que nosotras experimentamos. Hace diez días tenía a mi bebe en la panza, hoy ya está afuera. Es difícil para algunas personas entender el atravesamiento que sentimos las madres recién nacidas, que quedamos sumergidas en estados de ánimo raros por un buen tiempo hasta que logramos reconectar con el mundo regular de todos los días.

Lo más intenso de la maternidad, lo más sublime y misterioso que tiene es lo cerca que nos pone de nuestros aspectos salvajes, lo mucho que nos conecta con nuestra animalidad, con las formas más instintivas que las mujeres somos capaces y afortunadas de tener.


Honrar este momento es llorar cuando tengo ganas, tener al bebito encima lo más que puedo, sumergirme en los abismos que siento, entregarme a esto, dejarme ayudar, no preocuparme mucho por los que no entienden este tiempo y agradecer por siempre a los que a pesar de todo esto me bancan con amor.

Monday, March 31, 2008

BIENVENIDO FELIX


FELIX NACIÓ EL MIÉRCOLES 26 DE MARZO


ES UN BEBITO SUAVE Y HERMOSO, LUCECITA CÓSMICA QUE QUISO VENIR A MEZCLARSE CON NOSOTROS,


¡¡GRACIAS FELIXITO POR ELEGIRNOS PARA COMPARTIR TU VIDA, ESTAMOS TODOS MUY FELICES!!


INTENSOS MOMENTOS DE AMOR, DE EMOCIONES FUERTES, DE SENSACIONES PLENAS, DE ALEGRÍA Y VULNERABILIDADES EXTREMAS, QUE TAMBIÉN ATRAVIESAN LA FELICIDAD Y PONEN A PRUEBA Y DESAFIAN LA VIDA QUE VIVIMOS.


INTENSIDAD ES PARA TODOS LADOS, ES MUCHO, ES EXTREMO, ES ENORME, NO SE JUZGA, NO ES NI BUENO NI MALO. ES FUERTE, TODO MUY FUERTE Y EMOCIONANTEMENTE DESBORDANTE. LÁGRIMAS, SONRISAS, EXALTACIÓN, DESESPERACIÓN, PASIONES DESATADAS, TODO JUNTO, TODO MEZCLADO, PARA TODOS LADOS.


LA VULNERABILIDAD QUE YO SIENTO ES LA QUE ÉL SIENTE,

MI CHIQUITO TAN CHIQUITO PORQUE SÉ CÓMO TE SENTIS TE CUIDO COMO TE CUIDO.


ESTO ES EL PUERPERIO, INTENSA VULNERABILIDAD QUE RECUBRE EL MUNDO, LAS RELACIONES, LAS COSAS, TODO DE UN ESPESOR TAN DIFERENTE QUE ES COMO ESTAR VIVIENDO EN OTRA REALIDAD.


UN GRACIAS ENORME A MI MAMÁ PORQUE SU AYUDA NO TIENE LÍMITES,


OTRO GRACIAS ENORME A MI PAPÁ Y A SILVI POR SER TAN ABUELOS COMO SON,


UNA EMOCIÓN QUE DURA PARA SIEMPRE ES LA BIENVENIDA A FELIX DE MI QUERIDA AMIGA MARIANA

Tuesday, March 25, 2008

Feliz 200

Festejo las 200 entradas de este blog con un hermoso texto que escribió mi adorado Alejandro hace unos años, se llama "Fantasía infantil" y para mi quiere decir tantas cosas...
...muchas que tienen que ver con esta posibilidad de transmitir, dar y recibir amor, luz, energía y buenas cosas por este medio.

FANTASÍA INFANTIL

"Es una fantasía infantil, pero un adulto significativo puede sacarle jugo.

Todos quedan paralizados, como en mancha hielo, excepto uno mismo.

El movimiento se detiene como si pusiéramos la pausa en la video, pero uno sigue en play. Entonces vivimos una extraña libertad: podemos agarrar las cosas que queremos sin que nadie diga nada, juntar efectivo con una carretilla, entrar a lugares vedados, desvestir a cualquiera, etc. Sería extraño caminar entre personas congeladas, pero para evitar el ataque de pánico digamos que se puede suspender el juego a voluntad, y también a voluntad reanudarlo. Sería como vivir en una foto, ser el único habitante en movimiento en una ciudad quieta, abierta a la locura del deseo más exótico.

Es también un truco para vencer el tiempo, porque en lo que los demás perciben como una fracción de segundo uno podría dejar pasar mucho más. No una eternidad, qué aburrimiento, tal vez el rato suficiente como para dormir una siesta.

Pero un día, maestro ya en el arte de este juego, uno vería a lo lejos algo que también tiene movimiento. ¿Se terminó el poder de esta soledad automática?

Nos acercamos y vemos que es una mujer, que posee el mismo don, o padece la misma fantasía.

Al final esos dos personajes se unen, porque cada uno es para el otro el único que escapa al poder de controlarlo todo. Moraleja: una fantasía infantil, cuando la retoma un adulto, se transforma en una historia de amor".


Sunday, March 16, 2008

me quedé pensando

En estos días me llegó un comentario a mi posteo "días exigentes" que me dejó pensando.

"Ximena, hermoso tu post. Quisiera hacerle una pregunta a la Ximena profesional. Puede uno seguir trabajando como psicóloga/o en un estado emocional así?Se puede? Se me ocurre que debe ser muy difícil.Lu."

Yo diría que sí se puede. No solo se puede, es muy bueno hacerlo por el abanico emocional que se abre entre terapeuta y paciente.

Dependerá de las perspectivas de cada terapeuta, de la experiencia profesional y del tipo de pacientes.

Personalmente estoy convencida de que lo que cura básicamente es el encuentro vincular que se da entre paciente y terapeuta. Algo que va más allá de las escuelas, teorías y técnicas, que obvio no quita la importancia del estudio y el conocimiento adecuados.

Considero que todo lo que al paciente le puede generar ser escuchado, querido y ayudado por una persona que está viviendo tal nivel de intensidad personal es más que enriquecedor.

Se puede acceder a lugares de encuentros inconcientes únicos, que tal vez no se darían en otras situaciones. Se iluminan zonas oscuras que quizás lo hacen justamente a la luz del contacto emocional que se da solo en momentos tan intensos. Se movilizan cuestiones que hacen a una de las temáticas existenciales más fuertes: dar vida, la vida - la muerte. Se resignifican historias de nacimientos, cuidados, abandonos y demás.

Claro que todo esto es teniendo en cuenta que no acuerdo con la acepcia terapéutica, no creo que lo mejor sea que no suban los climas emocionales en el encuentro entre paciente y terapeuta. No creo en campos terapéuticos despojados de afectos, emociones y sensibilidades mutuas.

Sí que va a funcionar bien si el terapeuta en cuestión tiene mucho trabajo analítico y terapéutico propio en su haber, se tiene a si mismo como herramienta terapéutica. Si es un profesional que ha supervisado bastante y supervisa lo necesario. Si los pacientes no están en estados patológicos graves. Si se sabe hacer uso del material que surge. Si se sigue manteniendo claramente el lugar del paciente como paciente y se puede pensar y sentir en función de su proceso terapéutico. Si se logra hacer un buen uso de lo que se llama la disociación instrumental.

Estoy segura de que no solo se puede ser terapeuta en estos momentos, sino que incluso hasta pueden llegar a ser momentos preciados y únicos en los tratamientos psicoterapéuticos.

Gracias por el coment.

chicas rockeras - mi amiga Mari Cincu

Mi amiga Mariana el otro día me dijo algo que me gustó y me hizo sentir bien:
eramos chicas rockeras, ¿te acordás?" Y sí, acá estamos a pleno rock and roll.

Tal cual, esta es mi vida y este mi rock and roll actual, cambiaron las formas pero no el estilo.
Niños por doquier, tiempos acotadísimos, enloquecidos, incertidumbres permanentes, momentos de caos, preguntas, destinos desconocidos, acción, mucha acción.

La semana pasada en varios momentos me vi hablando por teléfono, haciendo llamados importantes, con una sensación enloquecida, interferida, gritos, saltos alrededor, bueno es asi… este tiempo es asi…

Mientras escribo suena en mi:
“y a rodar, y a rodar, y a rodar, y a rodar la vida...
Y a rodar, y a rodar, y a rodar, y a rodar mi amor...
Yo no sé, yo no sé, yo no sé dónde vá mi vida…”

Mi amiga Mariana comienza sus talleres, experiencias vitales y enriquecedoras, los super recomiendo.






Monday, March 10, 2008

Síndrome del nido

Es tan asi que me impresiona, estoy totalmente tomada por el síndrome. En general soy ordenada y me gusta que la casa esté prolija, cada tanto reorganizo roperos, cajas, etc... pero nunca nunca tanto tanto como antes de los nacimientos de los chicos. Desde el mes anterior a que nazcan me pongo especialmente dedicada a tener todo en su lugar, todo prolijo, todo recontra limpio y ordenado, listo, preparado.
Anoche nos preguntábamos con unos amigos que también están embarazados ¿es obsesión esto que nos agarra a las madres? NO, DE NINGUNA MANERA.

Síndrome del nido es preparación, es dulce espera, procesamiento, amor. Es ganas de recibir al nuevo integrante de la mejor manera posible. Mientras una va haciendo y haciendo también elabora, fantasea, se imagina con el bebito ya en casa, visualiza los espacios que el chiquito irá ocupando.

Es muy linda esta parte del proceso. A mi se me dá por tejer, coser, lavar ropita, preparar las cosas para llevar a la maternidad. Es la tercera vez que lo hago y me parece un ritual alucinante, me encanta. Claro que ya tengo casi todo listo, casi, casi, me faltan un par de cositas.

Faltan apróximadamente 15 días para el nacimiento, lo sé porque Félix va a nacer por cesárea, que esta vez y como fue con Bruno será programada. Andrés nunca puso su cabeza para abajo en el canal de parto, quería salir de boca, con la cabeza para arriba, no pudo, hubo que sacarlo, pero estuvo bien. Durante un largo tiempo se ponía en esa posición para dormir (con la cabeza para arriba) lo cual me permitía imaginarlo como estaba en la panza, no se lo veía fetal como se supone que deben estar. Este jueves tenemos consulta y ahí mi médico me dirá para cuándo nacerá mi hijito.

También me pasa que no me dan ganas de salir mucho de casa y eso sí que es bien raro en mi. Si salí a la mañana ya después me tira quedarme, anidación total. Hoy tenía que hacer compras y bueno... las haré mañana, lástima que me perdí el descuento de los lunes, pero es que todo no se puede.

¿Qué más contar? Que mi panza está gigante, que ya me cuesta bastante agacharme a juntar chiches, que a la noche estoy re cansada pero igual no logro dormir bien, no encuentro postura cómoda, el bebito se mueve fuerte y mucho. Me despierto y me quedo largos ratos pensando, imaginando, preguntándome cosas, fantaseando, ilusionando, deseando y temiendo.

Mientras tanto a Andrés se lo ve contento con su comienzo de jardín, sus amigos, su sala de 4. Está desafiante, grande, preguntón, cariñoso, preocupado por el que vendrá y embolado porque el hermanito que ya tiene se le mete en todo lo que hace.

Bruno con sus casi 2 añitos (por cumplirse en Mayo) reafirmando su ser, se enoja y se cruza de brazos con cara de mufa cuando no se cumplen sus objetivos, grita y no quiere que lo ayudemos a comer y se enroña y se le cae todo y lo dejamos que experimente dentro de lo posible, está muy gracioso y pegotón mío.

Momentos críticos y difíciles: la tarde, "la hora boba", los dos cansados, el chiquito quiere lo que tiene el otro, al más grande se le acaba la paciencia. Tironeos, gritos, llantos, enojos, angustias. Situaciones dificiles en las que uno tiene derecho a que el otro no lo joda, pero el otro todavía no entiende que lo que quiere molesta tanto.

¿Y cuando a este panorama le agreguemos los cólicos?

La religión de nuestros hijos

En la revista Para Ti Mamá de Febrero se hizo una nota sobre "La religión de nuestros hijos", el debate: "¿imposición o transmisión de la creencia?".

Me pidieron que escribiera una columna al respecto, teniendo en cuenta mi posición atea.

Cuando Sol Nussbaum, la periodista, me preguntó cómo simbolizar el camino del ateísmo para la ilustración de la nota, le propuse poner una playa, el sol, las montañas ... la naturaleza misma.

Me gustó cómo quedó la ilustración: un niño frente a tres caminos, uno que lo lleva a la iglesia, otro a la sinagoga y el del medio a un bosque luminoso, él eligirá... ¿?,

¿qué piensan al respecto?

Ahí vá la columna:

Thursday, March 06, 2008

los castigos

En Febrero me compré un libro de Francoise Dolto llamado ¿Cómo educar a nuestros hijos?. Es una selección de artículos muy buenos.

Cito y comento algunas partes de un capítulo sobre “Los castigos”, está muy bien pensado el tema y plantea varias puntas para reflexionar acerca de cómo nos manejamos con nuestros hijos ante sus faltas o acciones que queremos que corrijan.

Lo primero que dice y me parece genial es:

“Los castigos: este término se debe eliminar del lenguaje de la educación, se debe sustituir por el de reparación o anulación de la falta y correción del comportamiento

Aclara que de todas maneras continuará usando la palabra castigo para entrar en el marco de la educación conocido.

“Un castigo nunca debe ser una vejación. Nunca debe humillar al niño. Nunca debe ser una venganza, una represalia.
El castigo debe ser una ayuda que el niño entienda como tal. El instinto del niño no se equivoca. De esto podemos estar seguros. Reconoce la intención de ayudarle en el sufrimiento infligido, incluso duro, por alguien a quien estima y por el que se siente estimado.”

Me parece importantísimo el valor que le da a la intuición de los chicos. Un niño que es visto por los adultos que lo crían con esa perspectiva desde el inicio, está colocado en un lugar de amor y consideración fundamentales para consituirse como persona responsable, individual y autónoma.

“El castigo ha de llevar consigo el completo apaciguamiento del sentimiento de culpabilidad del niño. Una vez cumplido el castigo, el niño debe sentirse aliviado, mostrarse más contento, más abierto y confiado hacia el adulto que antes de cometer la falta.”

Explica la resignificación del término que propone: ante una falta del niño, de lo que se trata es de brindarle la posibilidad de reparar, lo cual le va a sacar de encima la culpa y lo va a ayudar a corregir su acción, sin necesidad de hacerlo sentir mal.

“No se debe castigar a menudo, sino únicamente por faltas graves. Y sobre todo se debe ser justo. A esta justicia es a lo que el niño es sensible, esto significa también que el niño debía ser advertido del castigo que le tocaba.”

“¿Cómo mantener el punto medio? Acordándose de esto: el niño debe encontrarse aliviado después de su falta, debe haber entendido, con o sin castigo. Si la misericordia llega en el momento correcto, el niño estará tan agradecido y aliviado como si no hubiera merecido el castigo. Pero si lo nota inquieto, agresivo, buscando claramente el castigo, significa que alguna cosa en su interior la necesita para sentirse mejor.”

Me parece buena la idea de poner atención en la necesidad de recibir misericordia que tienen los chicos. Si pensamos que están aprendiendo y que no caen en errores o conductas incorrectas por maldad, sino porque están en plena construcción de normas, es fundamental ser misericordiosos con ellos para ayudarlos a corregir, a reparar. Esta es la idea clave para mi gusto: donde se piensa o se siente necesidad de castigo poder cambiarlo por pensar/sentir necesidad de reparación.

Además algo muy piola y que Dolto lo dice, es saber que sí hay que poder “castigar” o restringir, limitar a los niños cuando lo requieren, ya que es necesario para su salud mentarl hacerlo. Ella dice asi:

“Este niño necesita que se enfade y lo castigue. Necesita un enemigo y si usted no lo socorre convirtiéndose aparentemente en su enemigo, o sea oponiéndose a él, se tomará a él mismo como su enemigo, sin que usted lo sepa, en ese malestar interior que lo divide y lo vuelve “estéril”, inútil o incluso nocivo.”

Está diciendo que nunca hay que perder de vista la realidad, los límites que nos enmarcan dentro de un contexto acordado y compartido.

“En el caso de niños pequeños, prohibir pocas cosas, poner pocas reglas pero estrictas…

A partir de los dos años cuando el niño se nombra a si mismo hablando en tercera persona, empieza a desarrollarse en él el sentido de responsabilidad. Ayúdelo a asumirla sin que esta responsabilidad represente siempre para él una “culpabilidad”.

De los cuatro a los seis años, edad en la que empiezan la reflexión y la premeditación, si comete un acto que sabía prohibido, enfádese, aplique la sanción con firmeza según sus mutuas convenciones si es que las tienen, no castigue sin que exista un precedente con advertencia.

Piense siempre que el niño debe disponer de su libertad. Si ha decidido con conocimiento de causa que el placer compensaba el riesgo, es su derecho. No intente “anular” al niño por cosas inútiles. Si lo que hace le sale bien, no es perjudicial para los demás y no va en contra de sus prohibiciones, es él quien tiene la razón. Se encuentra en una edad de superar los riesgos que usted teme por él.

Cuanto mayor es el niño, más tiene que desaparecer el castigo y dejar lugar exclusivamente a la noción de reparación hacia el tercero perjudicado, intentando además minimizar en lo posible la humillación que pudiera contener esa reparación.

Finalmente, disminuirá la frecuencia de los actos prohibidos, permitiendo así una mayor actividad creativa del niño. Es por esta razón que no se debe confiscar un juguete o suprimir una salida que serán un ejercicio favorable y una actividad agradable.”

Sunday, March 02, 2008

días exigentes...

...difíciles, nerviosos, movilizados, ocupados, retomando rutinas, incorporando nuevas, adaptaciones al jardín, a personas que ayudan en la casa, reacomodando horarios, reconociendo espacios...

...panza de mamá gigante que limita mucho, estados de ánimo alterados, niños temerosos, apegados, amorosos, demandantes...

...mamá ansiosa, atareada, con mucha necesidad de sentir todo listo para recibir al nuevo bebé, y a la vez temiendo el momento de tenerlo afuera y no saber cómo hacer con tres paquetitos de amor juntos todos a mi alrededor...

...papá ocupado y preocupado, con unas pilas inmensas y toda la disponibilidad de la que es capaz...

...mamá con ganas de tener ratos de soledad en unos tiempos en los que no parece ser posible y escasean...

...niñitos incansables, con una energía inagotable, con ganas de mucho, de todo, de más...

...padres con el espacio de pareja acotadísimo, más que nunca...

¿cómo se hace?...

...la vida en pleno despliegue...

...qué kilombo,

¿y quién dijo que iba a ser más fácil o que tendría que serlo?


Hoy mi mamá recién llegada de sus vacaciones me dijo por teléfono: "¡¡venía en el avión pensando que vos en 5 años te armaste un familión, y con tres hijos varones, qué lindo!!"

Tiene razón, y me acordé de que cuando era chiquita si alguien me preguntaba qué quería ser cuando fuera grande, yo respondía con toda la fuerza de mis deseos: "ir a la facultad y después tener muchos hijos y ser mamá"

En mi cuarto de adolescente pinté un cartel que decía "Dreams do come true".

Recién releí un subrayado de un libro raro que leí hace unos años cuando solo éramos Ale, Andrés y yo, transcribo:

"¿Qué significa confiar? Significa tener el conocimiento de que tus pensamientos crean tu mundo; tener sencillamente la certeza, con una calma divina y un conocimiento interno de que si piensas en algo, asi es".

Al lado del párrafo subrayado en ese momento escribí en lápiz negro: "somos una familia feliz", hoy lo leo y me emociona, y me hace querer y creer en confiar y salir adelante.

Todo me emociona, ya vislumbro el estado de fragilidad puerperial en el que se hace tan difícil convivir con el resto del mundo.
Una con un nivel de vulnerabilidad extremo que hace que todo, absolutamente todo, cambie de forma y color, y los demás siguiendo con sus vidas como siempre, como corresponde, como debe ser.
Pero qué difícil es compartir el mundo ordinario en esas circunstancias. Los que te quieren te bancan, pero también te quieren matar.

Bueno... ya habrá tiempo de compartir sensaciones de puerperio, por ahora sigamos con el pre que está siendo bien difícil...
estoy a flor de piel... me ganan las sensaciones...

el otro día en la entrevista individual con las maestros de Brunito, que empieza sala de dos, casi me pongo a llorar de la emoción cuando me dijeron: "Bueno contanos un poco cómo es Bruno". Tuve que hacer un esfuerzo para evitar que los ojos se me llenaran de lágrimas, racionalizar un poco y empezar a hablar de las características del nene, porque de solo imaginármelo en el jardín de infantes con su entusiasmo, su luz y su alegría, me muero del amor.


Otro momento en el que tuve que contenerme fue cuando Andi entrando al cole con toda la expectativa del rencuentro, su carita entre entusiasmada, ansiosa y tímida, con todas las ganas que tenía de volver y correr en el patio y ver a sus amigos, me agarraba fuerte de la mano como pidiéndome compañia y sostén. Lo sentí tan chiquito ¡mi almita! con su cuatro años y siendo el hermano mayor, quise abrazarlo contra mi para darle toda la confianza del mundo, pero no hice la escena, me contuve un poco y le agarre su manito fuerte hasta que él me la soltó y se fue feliz para su sala de cuatro.

Bueno la corto acá porque ahora sí estando en casa escribiendo y sola me permito llorar de la emoción y ya no veo las letras, las lágrimas no me dejan ...