Friday, January 18, 2008

Semana 29

Hoy cumplimos 29 semanas de embarazo y no puedo creer lo rápido que se está pasando, y me pone contenta ver lo bien que lo llevamos. Hablo en plural porque somos muchos los involucrados, padre, hermanos y yo. Hasta ahora las vicisitudes caben muy dentro de lo esperable y las movilizaciones, muchas, son las necesarias para procesar todo lo que estamos viviendo.

La página de embarazo dice asi:

Bebé: el bebé ya tiene apariencia de recién nacido. Tu bebé mide 35 cm y pesa 1,150 kg.

Mamá: algunas mamás sufren de acidez durante el embarazo. Esto se debe a los cambios hormonales que se producen en tu cuerpo y a que el estómago se comprime a medida que tu bebé crece. Preferentemente comé porciones pequeñas en forma frecuente. No ingieras antiácidos sin consultarlo con tu médico.

Sugerencias: probá colocar almohadas entre tus piernas para dormir más cómoda y relajar los músculos de la espalda.

Tal cual. Siento grande al bebe, sus movimientos son fuertes, ocupa mucho lugar adentro mío, mi panza está gigante y me cuesta dormir. Lo de las noches es increíble, cómo una y su cuerpo se prepara para ese dormir intermitente que traen los bebes.

Ansío el momento de tener a mi bebe Felix apoyadito encima mio, esos primeros días de nacimiento son tan luminosos, ese estado como de estar suspendida en el aire en el que quedo después de que el bebito sale de adentro mío.

Son días en los que no hay noción de tiempo ni espacio, son puros momentos de eternidades que me atraviesan y trascienden.

Me encanta esa sensación enorme, indescriptible de ser parte de un todo enorme y universal en el que cada pieza tiene su sentido.


Andrés le dá besos a la panza cariñosamente, Brunito le pega y se me tira encima "mami, mami" y me abraza toda.

Pienso y siento en mis hijos la hermandad, me maravilla, ese entretejido de afectos y emociones que se va construyendo en el día a día, en el compartir.

Se acompañan, son referentes el uno del otro, se celan, se cuidan, se sacan las cosas y también se las prestan, se miden, se abrazan, se quieren, se enojan, se siguen, se calculan, se buscan, se ríen juntos... y nos hacen muy felices.

Lo que no logro es lo de reducir las porciones de lo que como, todo lo contrario y aunque después quedo llena y pesada al otro día vuelvo a comer todo lo que puedo, el embarazo me dá mucho hambre. Ya habrá tiempo de recuperar la silueta, ¿habrá?, espero que sí.

Thursday, January 17, 2008

"El Círculo" de Laura Day

Laura Day en su libro "El Círculo"

(libro de esos considerados de autoayuda, de esos que muchos no leen porque los creen de baja calidad)

propone un método para expresar nuestros deseos y lograr que se cumplan.
Más allá de poder gustar o no de estos modos de encarar los deseos, lo interesante del libro es el estilo que transmite, la forma activa de encarar las cosas, los conflictos, los proyectos, los deseos. Y algo de eso es lo que me gustaría transmitir acá mediante unas citas:


"El Círculo es un estado del ser lleno de energía que nos permite conectar con nosotros mismos, los unos con los otros y también con las energías en continua transformación del universo. En el Círculo, lo que percibes, lo que concibes y lo que creas forman un todo, y tú te fundes con la energía infinita y la posibilidad de crear."

"tu deseo tiene que ser específico, positivo, apasionado y en presente"

"pide un solo deseo cada vez, sé conciente de lo que realmente quieres, y abrázalo con toda tu alma y tu corazón como si ya hubiera llegado"

"tu deseo es ahora tu Nueva Realidad"


"Tu Nueva Realidad necesita un lugar, el universo te pide que crezcas y para ello necesitas espacio. También tendrás que realizar algunos ajustes en tu vida interior y exterior. Quizá debas dejar atrás situaciones y personas relacionadas contigo."

"Del mismo modo que has empezado a evaluar todos los aspectos de tu vida exterior, también necesitarás revisar tu vida interior: tus modelos de comportamiento, tus creencias y expectativas, e incluso tus miedos. Te dedicarás a investigar cuáles son los viejos patrones y a crear unos nuevos que te sirvan de apoyo."


"Cuando liberes espacio en tu ser y en tu vida, te asaltarán ideas y situaciones esclarecedoras. El vacío se convierte en un manantial y se produce la transformación.

Al crear espacio, estás permitiendo que todas las partes de tu ser trabajen juntas.

Esta transformación genera una fuerza imperiosa a medida que encuentras tu propio equilibrio y el equilibrio con tu entorno."




"Las barreras forman parte de cualquier cambio. Espéralas. Dales la bienvenida. Te mostrarán qué partes de ti y de tu vida impiden tu crecimiento personal y tu felicidad."

"Cuando un obstáculo se cruza en tu camino, el universo te reta a que te enfrentes a él y a que operes algún cambio en ti.

Una vez que entiendas el significado de las barreras, podrás evitarlas y seguir adelante.

... tu forma de ser determina en gran medida lo que te rodea. Los enamorados atraen el amor. Los que tienen disposición para la abundancia, acaban nadando en ella."

"Podemos percibir la vida como un reto estimulante o como una lucha desesperante. Cuando la entendemos como una lucha, nos enfrentamos continuamente a situaciones que nos superan y que nos arrastran a la confusión y a la impotencia. Cuando nos la planteamos como un reto, todo lo desconcocido nos brinda una oportunidad de superación."

Wednesday, January 16, 2008

días tristes

ESCRIBIR ES SANADOR, siempre lo dijimos, lo siento y lo vivo asi.

Escribir es un arte, es poder transmitir intensidades con palabras, sujetarlas y hacerlas realidad.

Una vez más Alejandro me enamora con su posibilidad de decir. Quiero copiar en mi blog una columna que escribió en estos días en los que su mamá parece estar despidiéndose.

Él se fue a dar sangre, yo no puedo porque estoy embarazada. Los chicos están en el cuarto de al lado, recién escuché a Andrés que le decía a Bruno: "Bubu se está muriendo pero nuestra mamá no, asi que no te preocupes".

Los chicos nos hacen estar en el presente todo el tiempo, si los escuchamos no podemos dejar de acompañarlos en el detalle, en el cuidado, en la cotidianeidad de sus necesidades. Son tan realistas, ven las cosas tal como son, dicen lo que piensan, lo que sienten, sin miramientos. Expresan, abarcan, acompañan. Es bueno tenerlos cerca en estas circunstancias. Son la vida en su máxima expresión.

Apuntes desde terapia intensiva

Una especie de purgatorio. Un espacio pulcro, en el que las personas están en veremos, al borde de la nada, exhaustas, débiles, asistidas y controladas en todas sus funciones más elementales.

Una de ellas es la propia, la persona querida, aquella por la cual uno se interna en ese mundo que es casi ya una ausencia de mundo, en donde los que están es casi como si no estuvieran. (Y sin embargo uno mira por la ventana y ve árboles y personas, inocentes, no enteradas, que hacen su vida como si todo fuera para siempre).

La persona querida está pero no está, está en lucha o abandono, enchufada en un aparato que respira por ella, que la hace respirar, en el que se delega algo que ella supo hacer siempre, la base de su vida, la toma de aire, el ingreso del alimento constante, el intercambio sostenido con la atmósfera.

La persona querida está tal vez por irse, y uno se asoma a su cuerpo tirado en una cama articulada, que se mueve porque ella no puede, atada por cables y sondas, por su propia ausencia de animación.

Es su cuerpo, pero está invadido por un monstruo, por unas células que enloquecieron y decidieron un plan propio, insensatas que no saben que asi también ellas van a terminar mal, porque están matando el cuerpo del que ellas viven, locas que pretenden todo y trabajan decididas para lograr la nada. Van por un lado, por otro, son foquistas, quieren una revolución completa, lograrán que nada viva, que todo vuelva a nivel de átomo, de sustancias químicas recombinables.

Es una tragedia atenuada, es la tragedia de la vida, la inevitable, la de todos, porque el cuerpo que está por irse tiene ya ochenta y cuatro años. Si él o la postrada fuera joven (ni hablar de si fueran niños) terapia intensiva no sería un purgatorio sino la peor de las pesadillas. Pero esta vez es una pesadilla menor, porque ya se vivió, ya se hizo (lo que se pudo, como siempre), ya se sintió, se buscó, se encontró, se dio vida, se cuidó, se miró todo lo que pudo verse.

Los aparatos hacen ruidos, intervienen en el silencio que queda abierto en la inmovilidad de la persona. Se oye una respiración, medio persona medio máquina, y hay bips y vibraciones tecnológicas. Hay una boca abierta, como tirada, hay pelo sobre la almohada, tubos, sondas, líquidos que gotean para adentro y líquidos que gotean para afuera.

Si uno creció e hizo su vida, descubre que sobrevive perfectamente. Triste, sí; angustiado, a veces; pero instalado en una cotidianidad consolidada, fuerte, llena de afectos y de potencias, cargada de deseos, de felices contratiempos, de proyectos y de posibilidades. Uno no puede menos que sentirse traidor: ella tirada, yéndose, y uno con hambre o inquietudes, con amigos y con vidas nuevas. Pero, ¿qué sería no traicionar, irse también con el otro, abrirle todo el terreno a la muerte, dejarla hacer, extenderla, entregarle todo? Es una traición necesaria, o no es una traición, es precisamente la dificultad que hace arduo al momento, que impide que las cosas sean abordables con sencillez o con lógica.

Son momentos complejos, festival de emociones y pensamientos, de recuerdos y de consideraciones, de diálogos interrumpidos y de límites insoportables que tienen de todas maneras que ser soportados, porque no queda otra y porque es así.

Pongo mi mano sobre su mano y ella no la abre para recibirme. Cuando estuvo despierta me dijo andá, andá. Me duele más. ¿Si estoy te duele más? Sí. Me voy y vuelvo. Hablamos, como si nada, o sabiendo, como si todo. La quiero, pero la quise mucho más, cuando yo era apenas y ella era todo. Ahora yo soy tanto y ella tan poco; vidas cruzadas, una que viene y pasa y otra que se queda haciendo, una que te trae y te pone, que te habilita y te deja, otra que continua y sigue, no para siempre, para después dejar paso.

Es increíble todo lo que se aprende, todo lo que se ve, todo lo que se enciende cuando tanto se apaga. Era querida, criticada, cuidada, buscada, soportada, estimulada, sostenida, combatida y aceptada. ¿Qué se lleva? Mucho, pero tiene que irse. ¿Adónde? A ningún lado. No es un ir, es un terminar. Las vidas se cierran, no se van. El que se queda siente que se fue, porque no ve más al que estaba, pero el que estaba ya no está, en ninguna parte.

La tristeza no es la palabra final, ni tampoco la trascendencia impostada. Está todo muy mezclado, es trivial y gigantesco. Es amor, es alivio, es nuevo mundo, es como tiene que ser todo. Es una despedida imposible, al menos para mí, que no toleraría decir chau sabiendo que el otro termina. Sí, viven en nosotros, aunque de ellos no quede nada. Es uno que se acuerda y que los quiere, que los lleva y que los trae, aunque cada vez vayan apagándose más, y por suerte, porque es nueva vida la que surge en las ganas de los que quedan y miran para otro lado.

Si, me doy cuenta de que puede quitársele a la muerte una capa de tragedia que no es suya sino nuestra, que aparece cuando otras cosas no fueron bien vividas o no están pudiendo serlo. No es frivolidad ser capaz de no perderse, es haber logrado consistencia. No puede no haber dolor, pero no tiene porque inundarlo todo. El amor transita más estos caminos de aceptación compleja y exigente que los de un desconsuelo abismado.

Podría hacer un final grandilocuente, el tema lo sugiere. Es mejor terminar sobrios, eludir los efectos, quedarnos con lo nuestro. Vamos viendo.


Monday, January 14, 2008

temas de fronteras

¿hasta dónde llega uno y hasta dónde el otro?

¿hasta dónde dejamos que el otro llegue? ¿qué otro?, no es lo mismo una pareja, los hijos, los amigos, ¿podemos decidir y manejar sanamente estas fronteras?, ¿cuáles son nuestros límites en los vínculos?, ¿cuánta entrada tienen los otros?, ¿qué otros y de qué formas?, ¿cuánto nos influye un comentario, una mirada, un gesto, una reacción?, ¿de quién?, ¿podemos estar firmes y bien plantados en nuestro lugar como para no sufrir grandes desestabilizaciones?

la vulnerabilidad a la que nos expone el amor, el deseo y la necesidad de ser queridos hace que este tema de la frontera propia se nos vaya muchas veces de las manos, y asi como está bien que asi sea, también hay que tener posibilidades de autorescate,

está buenísima la sensación de entregarse y poder perderse en otro, dejarse llevar,

pero es un garrón cuando eso se convierte en la disolución de nuestra integridad,


encontrar los lugares de intersección sin perder esos espacios solo nuestros y avanzar en el arte de ir pudiendo compartir y seguir manteniendo autonomías es todo un arte,


¿y con los hijos?, ¿cuidamos nuestros espacios, les mostramos nuestros deseos y necesidades más allá de ellos?,

con los chiquitos es más difícil porque están en un estado de vulnerabilidad y necesidad tan inmensa que uno sería capáz de casi cualquier cosa por ellos, pero...

¿es tal el estado de vulnerabilidad y necesidad?, a veces NO, y se nos confunde nuestro niño interior demandante/lastimado/indefenso, con ellos que son otros niños distintos a ese que nos reclama desde adentro,


no hay que confundir el estado inicial de indefensión natural de los chicos con el propio niño interior, porque ellos no son uno, ni vivieron lo que uno vivió, tienen otras realidades, sería un gran error no reconocérselos, no verlos en su ser y en sus diferencias,

otra vez es un tema de fronteras, ¿hasta dónde uno, hasta dónde el otro?, ¿qué derecho tenemos a establecer o no ciertos límites?

¿qué lugar le damos, cuánto espacio ocupa el propio deseo en nuestros vínculos, cómo lo cuidamos entre nuestros amores?

si queremos enseñarles a nuestros hijos a encontrar y cuidar sus deseos propios, a ser auténticos, a defender sus valores, lo mejor que podemos hacer es darles el ejemplo,

esta es una de mis mayores intenciones para el año que comienza, espero que me salga.

Wednesday, January 09, 2008

Borrón...

... y empezar de nuevo, algo de esto tiene Enero, sensaciones de comienzo todo el tiempo, como que uno se rengancha con las cosas por hacer y los ánimos por vivir en clima de inicio, de cambio, de superación,

... y ayer tenía casi terminado un posteo que venía pensando hacía unos días y.... borronazo..., se me borró todo, lo perdí, no lo pude recuperar, con lo que me cuesta en estos días encontrar ideas y el momento para escribirlas,

... y sigo pensando que escribir diario es sanador, hace bien, organiza, centra, rencuentra, hace fluir,

... y hay que reponerse de lo que sea,

... y a buscar por otro lado,

... de repente llueve y creemos que baja la temperatura, tal vez si, tal vez no,


Ultimamente a la noche mi bebito de la panza está de fiesta, se vé que Felix arrancó el feliz año y se mueve tanto, pero tanto, tanto que no me deja dormir profundamente, paso las noches dormitando, imaginándolo, pensando qué vendrá con él a nuestra familia.

Friday, January 04, 2008

quieren más de lo que pueden

Los chiquitos empiezan a caminar aproximadamente alrededor del año (poco antes o poco después) y con sus primeros pasos se lanzan a la conquista, TODO es objeto de su interés, pero sobretodo lo que menos pueden tocar y lo que más riesgos les trae es lo que más atractivo les resulta.

El otro día lo veía a mi hijito de un año y medio y pensaba, claro él quiere más de lo que puede todo el tiempo, y me dí cuenta de que esto es lo que les pasa a los niñitos entre el año y los tres años aprox, en que pueden empezar a acotar un poco esos impulsos de conquista desenfrenados o entender lentísimamente que hay cosas que son NO.

Ejemplos de un niño deambulador en edad de pleno descubrimiento, parecido a la mayoría de los niños de su edad:

Quiere prender el ventilador entonces toca todos los botones mientras una ya salió corriendo a rescatarlo por si lo logra y entonces mete sus deditos porque le llama la atención el movimiento de las paletas;

quiere subirse a las sillas, de ahí a las mesas y puede, entonces toca todo lo que hay sobre la mesa y tira o se caen cosas que no se tienen que caer porque se rompen y entonces los vidrios... y barrer... o juntar los pedazos que quedan dando vueltas y son chiquitos y es un peligro si se los come;

le encantaría hablar por celular y en el intento llama a alguien, lo desprograma, lo babosea o se le cae y se me rompe;

qué decir de todo lo que hay para llevarse a la boca y que no siempre resulta alimenticio, intento olvidarme de las cosas que llegué a sacarle a Bruno de su boquita en la plaza, antes de que se las tragara, un asquete;

le resulta casi imposible quedarse más de 5 minutos sentado quieto en un mismo lugar, lo cual dificulta muchas de las cosas que a los adultos nos vendría bien hacer estando con él;

todo lo que sea líquido sirve para desparramarlo, tocarlo, pisarlo y ver los efectos que causa, le das un vasito con agua y para él es una diversión total mojar el piso, no asi para nosotros que corremos a secarlo porque sino lo que sigue es que camina por el charquito, se resbala, se cae, se dá un golpe y llora, que no sería lo más grave si tuviéramos la certeza de que el golpe nunca va a ser peligroso.

El de los golpes es un tema aparte, algo de eso decía mi abuela "los chicos tienen un dios aparte", y aunque yo no creo en dios a veces pienso que debe haber algún angelito por ahí dando vueltas que los cuida porque ciertamente pasan al filo de tantos posibles accidentes.

No quiere ir en el cochecito prefiere hacerlo por sus propios medios, pero camina lento y se detiene ante cada detalle, lo cual puede ser un paseo ideal para él pero que no coincide para nada con nuestra necesidad de hacer las compras o llegar a tiempo al banco.

Si alguien tiene más ejemplos para aportar serán bienvenidos.

Los nenitos quieren más de lo que pueden y eso es lo que hace que sea difícil relajarse y poder hacer con calma alguna otra cosa extra estando con ellos.

Cuando lo comentaba con Alejandro me dijo algo que es cierto: "no es solo un tema de nenes chiquitos, es un tema de todos, querer más de lo que se puede".

Entonces enseguida pensé en la neurosis. Dependerá del grado de distancia que logremos entre lo que queremos y lo que podemos. La vida nos resultará agradable, disfrutable, llevadera, tolerable o muy poco satisfactoria y frustrante. Intervienen en esto muchos factores. Vale la pena tratar de hacer coincidir deseos con opciones posibles, desidealizar objetivos lejanos, intentar vivir viendo las cosas como son, gustar de la realidad con sus imperfecciones, querer superarse y trabajar para eso, puede ayudar mucho a la hora de encontrar satisfacciones.

Volviendo a los niños, esta etapa de conquista del mundo es una aventura total para ellos que tienen todo por descubrir, y para nosotros a quienes nos toca acompañarlos de la mejor manera posible.

A veces se hace super exigente seguirlos en esto tratando de habilitarles un mundo atractivo, posible, interesante, cuidando a la vez el encuentro con las limitaciones y los peligros. Es una gran tarea tratar de equilibrar todo el tiempo lo que sí pueden, la alegría del descubrimiento y el dominio de las cosas, el entusiasmo por la curiosidad, su felicidad al ver que pueden ir logrando cosas, en compensación con la cantidad y los tonos de los "NO", "cuidado", "salí de ahí", "no toques eso", "te vas a caer", "vení para acá".

Es tan lindo cuando nos entregamos a seguirlos, mirarlos sin tener que estar haciendo otra cosa, poder brindarles tiempos de exclusividad y ver sus caritas asombradas, felices, curiosas, emocionadas. Me encanta cómo tratan de manipular todo con esas manitos de bebes que ya quieren ser más grandes, y ver sus piecitos con forma de empanaditas apurados corriendo o trepando intentando alcanzar objetos que llaman su atención.

Todo un desafío para los padres transitar amorosamente y en armonía esta presentación del mundo que hacemos a nuestros hijos.

Una vez más el tiempo que podamos dedicarles es calidad de vida.

Thursday, January 03, 2008

todo llega y ¿cómo se hace?

Como TODO LLEGA, también el año nuevo empieza y va siendo el año que transitamos.

Muchos y lindos mensajes de reconocimiento y buena onda por todo lo compartido, ganas de seguir acompañándonos y mucho por delante, por vivir, por hacer y sentir. Gracias a todos los que dicen cosas lindas, se manifiestan y protagonizan, es bueno y me estimula tenerlos cerca.

Cuesta retomar después de idas y venidas, de casa a la costa, unos días de mar, alegres, exigentes, mucha playa, juegos infantiles, poca lectura y cero momentos de soledad. Volvemos a la ciudad y nos volvemos a alejar y hay que adaptarse de nuevo a otro lugar, que está buenísimo pero fluir en estas circunstancias no sale fácil.

Raro, raro y en la rareza se ve diferente. No todo nos gusta, mucho por desidealizar, mucho por construir. Asi es la vida, momentos que nos van transformando y en ese movimiento crecemos y nos afianzamos, somos quienes somos pero también quienes queremos ser y trabajamos para eso. A veces cuesta más que otras veces, a veces sale más fácil.

Hace calor, llueve, asoma un vientito que nos dá tregua y enseguida de nuevo sale el sol, y asi empezó este 2mil8 que trae intensidades. Asi es la vida y eso es lo que la hace deseable.

Brunito me necesita, me pide upa, dice "panza, panza" y me la toca, está hermoso y cada día incorpora una nueva palabrita que nos sorprende y nos llena de amor. Y sí, mi panza está grande, grande, y el bebito se mueve sin parar, como recordándome todo el tiempo que dentro de unos meses va a estar entre nosotros, y yo entre felicidad y angustia pienso cómo voy a hacer para cuidar a los tres sin restarle demasiado a nadie.

El embarazo me resulta tan pleno y hermoso como desestructurante y vertiginoso, me hamaco en mis sensaciones y la falta de rutina las aumenta. El cambio de trimestre se manifiesta con toda su fuerza, ya no es un comienzo de embarazo, ya no es una ilusión, ya está instalándose entre nosotros, la realidad se impone: tengo tres hijos, es un montón. Me asusta bastante y también y a la vez es un sentido existencial alucinante.

Andrés ve la tele más de lo que me gustaría, extraña a sus amigos, disfruta de su papá con más tiempos disponibles. Nos cuestiona y desafía, nos hace saber claramente que crece sin parar, nos sorprende, nos encanta, nos confronta, nos quiere.

Yo intento repartirme y que el tiempo me alcance para jugar con los chicos, para estar un poco juntos y solos, para leer algo, para sentarme de a ratos en la compu y rencontrarme con mis intereses, para disfrutar un poco del aire libre y el sol, para hacer algo de ejercicio y cuidar mi cuerpo, para conectar con el bebé de la panza, para tener linda y organizada la casa, para ver a mis amigas, para que mi hijo y mi marido inviten a sus amigos, para ir programando mis trabajos y proyectos de este año y para darme cuenta de que todo no se puede y ver qué y cómo elijo... y tratar de no frustrarme demasiado en el intento y coparme con lo que tiende a salir espontáneamente de mí...

Friday, December 21, 2007

¡¡FELICES FIESTAS!!

A todos los que pasen en estos días por mi blog les deseo que terminen bien el 2mil7 y empiecen mejor el año que comienza.

A los que están preparando vacaciones les propongo algo que siempre me dá buenos resultados. En esos días de disfrute y diversión deténganse en algún momento a reflexionar qué es lo que se permiten en vacaciones que hace que la pasen tan bien. Pero se trata de ir más allá de la obviedad de que "estamos de vacaciones". El intento es descubrir en qué fluimos con más facilidad, qué aflojamos de nosotros, a qué parte nuestra le damos vacaciones, cuáles son esos sectores de nuestro ser que por estar fuera de rutina y sin un rol determinado que cumplir, la pasan mejor y nos acercan a situaciones más encantadoras y felices.


Estoy convencida de que hay algo interno que también se toma vacaciones en esos días que nos vamos o nos salimos de rutina, y que si lo detectamos podemos intentar integrarlo más a todos los días del año, y si bien "no todos los días son navidad" (como decía el Picha), de repente logramos mayor bienestar en la vivencia cotidiana.

A todos los que estuvieron cerca y tuvieron buena onda, se los re agradezco. A los que me siguen y me dicen cosas lindas sepan que es muy estimulante recibir los mensajes.

A los que les sirve pasar por acá, les gusta, les interesa, les aporta algo, sepan que me alegra mucho, es uno de los sentidos más importantes de este blog.

A los que pasan y me tiran mala onda sepan que preferiría que no pasaran por aquí, gracias.


Le temo al viaje en auto con los dos niños y le agradezco a Ale que se haya copado con hacerlo porque espero con ansia el momento de ver a mis hijitos en la playa, preferentemente con sol y sino nublado como sea, pero todos juntos ante tanta inmensidad.

Como regalo de fin de año cito a Julia Cameron en su libro "El camino del artista" que recomiendo con énfasis a todo el que quiera conocerse más y seguir creciendo:

"Mi experiencia me dice que el universo apoya los proyectos valiosos, especialmente los que son alegres y expansivos. Pocas veces he concebido un proyecto interesante sin que surgieran los medios para realizarlo. Hay que comprender que el Qué debe estar antes del Cómo. Elige primero el qué hacer; habitualmente el cómo surge de por sí.


La vida es lo que hacemos de ella.

Todas las artes que practicamos son un aprendizaje. El gran arte es nuestra vida.

Desechando las cosas viejas que no sirven hacemos lugar para lo nuevo y útil.

Si le preguntas a un artista cómo llegó a ser lo que es, no describirá maniobras sino que hablará de una serie de golpes de suerte. Joseph Campbell los llama "la ayuda de un millar de manos invisibles". Yo los llamo sincronicidad y afirmo que se puede contar con ellos."

y me despido hasta el 2mil8 con entusiasmo y esperanza por seguir viendo cómo sigue y los invito a acompañarme en este vamos viendo alucinante que es la aventura de estar vivo.

buenos cierres


Me encanta la sensación de cerrar bien las cosas, fin de año es una época que sirve especialmente para eso y en eso estamos en estos días, que además se colman de cosas por hacer.

Está bueno terminar en buenos términos. Salís ganando. Hace crecer. Te deja con sensación limpita.

Ayer fue mi última sesión de terapia y fue enormemente emocionante, conmovida por todo lo que sucedió me fui llenísima, "se dice satisfecha" me diría mi abuela Ñata si me escuchara.

Más que satisfecha, feliz, plena, conmovida, inundada de amor y buenas cosas.

¡¡GRACIAS CARLOS POR TODO Y POR TANTO!!

Y ¡GRACIAS LUIS, SARA, LUZ, LUCIO Y ANA!

Thursday, December 13, 2007

¡qué belleza!

Hermosa la ronda de fin de año del jardín de mi hijo Andrés, me re conmueve ver a los nenes y nenas cantando, bailando, compartiendo, siendo, vibrando, tan chiquitos y tan expresivos, tan personas empezando a ser y ya tienen tanto, una maravilla, un momento muy feliz, disfrutable, hermoso.
Estas son las cosas que a mi me dan sentidos y alegrías, simples, directas. Las cosas como son.

A Brunito le encantó, creo que espera el momento de poder ser más protagonista. Será el año que viene cuando empiece salita de 2.

Wednesday, December 12, 2007

"La maternidad te cambia para toda la vida"


Del Capítulo 5 del libro "El cerebro femenino" de Louann Brizendine

EL CEREBRO DE MAMÁ

"La maternidad te cambia, porque transforma el cerebro de una mujer, estructural, funcional y en muchas formas, irreversiblemente.

Este cambio cerebral da origen a un cerebro motivado, siempre atento y decididamente protector, que obliga a la nueva madre a cambiar sus reacciones y prioridades en la vida. Se ligará con ese ser como no se ha ligado nunca con nadie. Las alternativas son la vida y la muerte.

En la sociedad moderna, en la que las mujeres no son sólo responsables de parir niños sino de sostenerlos económicamente, estos cambios en el cerebro crean el conflicto más profundo en la vida de una madre.

Cuanto más intensamente hagas algo, más células asigna el cerebro a dicha tarea, ...

La biología puede invadir circuitos a pesar de nuestras mejores intenciones y gran cantidad de mujeres experimentan los primeros síntomas del "cerebro maternal" mucho antes de concebir un hijo, especialmente si lo han estado intentando durante un tiempo. El "deseo del bebé" - el ansia profunda de tener un hijo - puede afectar a una mujer poco después de que haya acunado al recién nacido, suave y cálido, de otra.

El suave olor de la cabeza de un niño lleva feromonas que estimulan al cerebro femenino para que produzca la poderosa poción del amor - la oxitocina - creadora de una reacción química que induce al deseo de bebé.

El tacto de la piel de su bebé, el aspecto de los deditos de manos y pies, los breves llantos y gritos entrecortados quedan ya tatuados en el cerebro de la madre. En el plazo de horas o días, puede embargarla un abrumador afán de protección y se establece en ella la agresividad maternal. Su fuerza y resolución de cuidar a ese pequeño ser y de protegerlo se apoderan por completo de los circuitos cerebrales maternos. La madre siente que podría parar la marcha de un camión con su propio cuerpo para proteger al bebé. El cerebro se le ha modificado y junto con él la realidad. Tal es quizás el cambio de la realidad más importante que ocurre en la vida de una mujer.

Igual que un sistema global de actitud humana, los centros cerebrales de una madre para la vista, el sonido y el movimiento están orientados a monitorizar y seguir a su bebé. Esta vigilancia incrementada puede adquirir todas las formas posibles, dependiendo de la amenaza que una madre perciba contra la seguridad y estabilidad de su "nido". Incluso es algo normal el replanteamiento de las obligaciones del marido como proveedor.

Los circuitos cerebrales maternos cambian también en otros aspectos. Las madres pueden tener mejor memoria espacial que las que no han tenido hijos y pueden ser más flexibles, adaptables y valerosas. Tales son las habilidades y talentos que necesitarán para custodiar y proteger a sus bebés. Si han tenido por lo menos una camada, las hembras de rata, por ejemplo, son más atrevidas, muestran menos actividad en los centros del miedo de sus cerebros y se desempeñan mejor en las pruebas de laberintos porque tienen más memoria; además son cinco veces más eficientes para cazar presas. Estos cambios duran toda la vida, según han visto los investigadores. Las madres humanas pueden compartir estas experiencias. Semejante transformación es válida también incluso para madres adoptivas. En tanto permanezcas en contacto físico continuado con el niño, tu cerebro emitirá oxitocina y reformará los cirucitos necesarios par hacer y mantener el cerebro maternal.

La dopamina se incrementa en el cerebro maternal por el estrógeno y la oxitocina. Es el mismo circuito de recompensa disparado en un cerebro femenino por la comunicación íntima y el orgasmo.

Los crecientes vínculos incluyen los efectos de críar al niño dándole el pecho. La mayoría de las mujeres que amamantan a sus bebés reciben un beneficio extra: el estímulo regular de los más agradables aspectos del cerebro materno. En cierto estudio se dio a ratas madres la oportunidad de apretar una barra y obtener una pizca de cocaína o apretar otra barra y que un cachorro de rata viniera a chupar sus pezones. ¿Cuál creéis que preferían? Los chorros de oxitocina en el cerebro superaron siempre la toma de cocaína. Puedes imaginar en qué medida dar de mamar refuerza la conducta maternal; tenía que ser útil para garantizar la supervivencia de nuestra especie. Cuando un bebé coge el seno de la madre con sus manecitas y chupa el pezón, desencadena flujos explosivos de oxcitocina, dopamina y prolactina en el cerebro de la madre. Empieza a fluir la leche del seno. Al principio, todos aquellos tirones en tus pezones secos y sangrantes te pueden hacer pensar que será imposible superar otro día de tortura por culpa de la lactancia. Sin embargo, después de unas cuantas semanas - si no te has sentido arrastrada al harakiri - tendrás la capacidad de sosegar a tu bebé chillón y calmarte tú misma gracias a la lactancia. En el plazo de tres o cuatro semanas, la experiencia empieza a ser totalmente placentera; y no sólo porque el dolor haya cesado. Empiezas a esperar la hora de dar el pecho, a menos que estés tan corta de sueño que pases el día medio dormida. Pero en cierto momento de los pocos meses iniciales, podrás darte cuenta de que dar el pecho se ha vuelto fácil y de que lo disfrutas de verdad. Te baja la presión sanguínea, te sientes tranquila, relajada y te meces en olas de sentimientos de amor por tu bebé inspiradas por la oxitocina".


Bueno paro acá, pero la verdad es que podría seguir copiando partes de este texto porque siento que describe muy bien sensaciones y vivencias que tuve y que tengo en relación con la maternidad, pero se haría larguísimo el posteo y creo que ya dá perfectamente cuenta de lo que quiero compartir:

que la maternidad te cambia la vida para siempre,

que los límites y los amores se vuelven extremos,

que surge un conflicto eterno entre lo maternal y lo productivo que conviven en una mujer,

que los olorcitos de bebé son más poderosos y atractivos que el mejor perfume importado,

que la atención y los cuidados que una tiene como madre nadie los puede igualar,

que te surge una fuerza más intensa que cualquier fuerza que te pueda haber dado cualquier otra experiencia en la vida,

que ser madre es tener esa capacidad de adopción de los hijos más allá de que hayan salido o no de tu propio cuerpo,

que el lugar de la sexualidad cambia de plano en épocas de crianza,

que ser madre es una experiencia más alucinante y vertiginosa que cualquier droga que pudieras probar,

que darle la teta a los hijos es una experiencia superior y que no hay palabras que puedan describir la plenitud que se siente,


Monday, December 10, 2007

Estos días..

... me estoy preguntando:

¿qué sensaciones les generan los caramelos a los chicos que les gustan tanto?, ¿qué cosa tiene el azúcar, qué efecto químico que los vuelve tan entusiastas de las golosinas?,
Bruno me lleva a donde tengo la canastita de dulces y me señala con pasión para que le dé algo,

¿qué sentirá Andrés cada vez que se disfraza?, ¿qué les pasa a los niños cuando se ven hechos personaje, qué efecto, qué poder les otorgará verse en el traje de otro?

¿qué poder tiene el agua y los juegos que surgen gracias a ella que nos permite divertirnos como niños que fuimos y somos, y confundirnos entre nosotros, y que los chicos se entretengan más que con cualquier otro juego, y que nos deja tan relajados y agotados que nos hace dormir todos juntos las siestas más placenteras del año?

... hay cosas simples de la vida que no paran de sorprenderme:

que salir a caminar y perderse un poco en las sensaciones desordenadas que fluyen dentro de uno sea tan refrescante y revitalizador,

que hacer el amor en circunstancias amorosas pueda resultar tan sanador,

que cocinar incluso aunque hacerlo no te encante sea tan gratificante,

que ir tachando pendientes de la lista y llegar a fin de año con sensación de tarea cumplida dé tanta satisfacción,

que leer una buena novela permita sumergirse por un rato hondamente en otro mundo,

que escuchar música tenga tanto poder sobre el estado anímico,

que coser, remendar, tejer y bordar sea tan pero tan tan placentero.


... no logro resolver:

que los niños quieran irse a dormir sin resistencias,

encontrar un formato de cartera en la que llevar todo lo que necesito sin que se transforme en un bolso gigante y pesado,

relajarme si no comen todo lo sano y bien que yo quisiera,

sentir con más alivio que todos los días hay algo más que quisiera hacer y no llego a hacerlo como quisiera,

poder ver una película entera de un tirón,

aterrizar menos cansada al momento de estar solos,

que encontrar a alguien con quien dejarlos no me resulte tan difícil.


.... siento que es importante poder decir:

"este tiempo está siendo asi" y saber que todo pasa, sigue, cambia y somos capaces de acomodarnos a lo que la vida va trayendo,

o "estás re plomo" en lugar de "sos un plomo",

o "tiene unos días malhumoradísimos" en vez de "tiene un carácter de mierda",

o "estoy muy sensible" a "soy una desbordada hinchapelotas"


Dice Andrés Calamaro en un tema que me encanta: "y vamos a seguir empezando de nuevo... muchas veces...", y a mi me parece buenísimo, asi es como quiero vivir.




Hoy leía en "Cómo crear salud" de Chopra:

"La salud es el estado natural del hombre. La salud es un estado de bienestar perfecto, a nivel físico, mental y social. A esto se puede agregar el bienestar espiritual, un estado en el que la persona siente la alegría de vivir a cada momento, así como entusiasmo por la vida: una sensación de realización y una conciencia de armonía con el universo que la rodea. Es un estado en el cual uno se siente siempre jóven, siempre vivaz y siempre contento. Este bienestar no es sólo posible, sino que también es fácil de lograr. Este libro le enseñará cómo adquirir una salud perfecta y sentirse siempre jóven"

Optimista Deepak, no se me pasa que es un poco idealista la formulación, pero lo que más me pasa es sentir ganas de releer este libro que en su momento me hizo super bien, y lo otro que más siento es ganas de que un par de mis pacientes que en este momento lo están necesitando, también lo lean y lo reciban con amplitud y buena onda.


La semana pasada me creció la panza. Estoy en ese momento en el que realmente una se transforma, de más o menos venir safando con la ropa y con el cuerpo a ¡¡plup!! "tengo un panzón", que pesa más, que se hace notar mucho, que no permite que se use la ropa que hasta ahora seguía entrando, que genera comentarios si o si. Pasé a la categoría de re embarazada, panzona, gigante, que ya no cabe asi nomás en cualquier pollera o asiento o lugarcito que haya por ahí.
Ayer jugábamos a que yo era la ballena que si entraba a la piletita que pusimos en el patio desbordaba.
¡¡Y si eso es el embarazo: un desborde fenomenal!!

Tuesday, December 04, 2007

ser madre


"El nacimiento de una madre" es un libro buenísimo de Pascale Rosfelter.

Desde la primera vez que lo leí sentí que decía cosas con palabras justas para describir lo que estaba queriendo transmitir. De hecho el título dice mucho.


Es tan asi, cuando nace un hijo nace una madre, y asi como cada hijo es único y distinto, con cada hijo nace una madre única y distinta.


"Cualquiera sea la diversidad de las sociedades humanas y sus costumbres específicas, son siempre los "momentos culminantes de la vida" - nacimiento, pubertad, casamiento y muerte - los que originan los ritos y las ceremonias. Porque en todas partes y en todas las épocas, convertirse en padre es dejar de ser nada más que un niño nacido de sus padres. Se cambia de lugar en el orden de las generaciones y eso provoca inseguridad. Ningún ser humano escapa al vértigo de esta etapa de su vida en la que uno se convierte a su vez en padre de un ser todavía desocnocido, surgido de un acto amoroso. Y calquiera sea su cultura, los padres que testimonian en este libro evocan el vértigo de la toma de conciencia de su propia finitud, de su relatividad. Poner un niño en el mundo es un criterio de verdad.


Como la muerte, la irrupción de la vida trastorna al individuo que somos y a la idea que tenemos de nosotros mismos.


Porque en el fondo, recordémoslo, el único contrato que tenemos con respecto a nuestros hijos es el de poner a su disposición un período de nuestra propia vida, ese que ellos necesitan para llegar a su autonomía. Y para esto no hace falta ser un padre "perfecto"; conviene simplemente conducirse como un adulto responsable y, si es posible, justo.


los bebes dan nacimiento a sus padres..."

Wednesday, November 28, 2007

Tiempo de mujeres

Del libro de Mariam Alizade, "Tiempo de Mujeres":

La femineidad
La femineidad es un elemento psíquico, una propiedad que se transmite de generación en generación con ciertas características universales.

Todos los seres humanos poseen, en su psiquismo, aspectos femeninos y aspectos masculinos. Las dos posiciones básicas - masculina y femenina - son ejes fundamentales en el funcionamiento mental y ambas están presentes en distintas proporciones en hombres y mujeres, de la misma manera que todo ser humano posee hormonas masculinas y femeninas. La femineidad habita con el hombre y la masculinidad con la mujer. El ser humano se enriquece en el ejercicio de ambos componentes. Cuando la femineidad o la masculinidad se hipertrofian, los resultados son negativos: vulnerabilidad extrema para la femineidad y excesiva dominación para la masculinidad.


La femineidad y la masculinidad son formas de sentir, de actuar, de pensar. La armonía mental requiere que la mujer, por femenina que sea, también ejercite cierta masculinidad, así como el hombre cierta femineidad.


La femineidad se asocia con el aspecto maternal de una mujer y con su capacidad de espera. Está vinculada al "ser", al "estar ahí", presente, dispuesta, firme. En la femineidad reside un enorme poder, una enorme influencia. Es un poder no convencional, muy lejos de la idea común de poder económico o social. Es un poder de un orden diferente: poder de transformar, de convertir lo negativo en positivo, de crear.

Las mujeres en pleno florecimiento de la femineidad son delicadas, mansas, creativamente activas, y requieren cuidados para expandirse y ejercer el natural potencial de dar, engendrar, ofrecer.

El deseo de agradar, de "procurar felicidad al semajante", sobre todo si se trata de un ser amado, ocupa un plano principal. Orgullosas, las mujeres hacen "donación de si" por amor a... Este movimiento, esencialmente femenino, es engendrador de vida en su más sublime sentido. Las mujeres se expanden hacia la vida, hacia los otros.

Es importante que los hombres también ejerzan cierta femineidad, sin temor a femineizarse, y ofrenden a las mujeres ternura, atenciones, fidelidad.

Cuando un hombre ignora (por infantil, por miedoso) el tesoro de la femineidad de su pareja, esta ignorancia le impide cultivar el jardín del buen amor. Lo mismo sucede cuando una mujer rechaza su femineidad. Compite entonces con su hombre, lo maltrata, lo menosprecia. El combate entre el hombre y la mujer inhibe todo posible movimiento de amor y recíproco cuidado.

La magia aflora cuando una mujer femenina con buen manejo de su parte masculina se alía a un hombre masculino que acepta su parte femenina: entramos en el campo del equilibrio y en los territorios más propicios al desarrollo de vivencias de plenitud.

La vida, en su enorme despliegue y en su vastedad, admite fenómenos difíciles de entender. La tarea humana positiva consiste en paliar, acompañar, prevenir, y no en condenar o castigar innecesariamente. Antes que hombres o mujeres, se es un ser humano. Esta condición existencial debiera ocupar un lugar principal para hacer valer el universal derecho humano al respeto. Este respeto acepta las formas sexuales, muchas veces complicadas, que una persona adopta en su vida íntima erótica, siempre y cuando no se dañe a un semajeante, y se sostenga el nivel ético en la cotidianidad de la vida.


El cuerpo femenino.

El cuerpo de mujer es un cuerpo misterioso. Cuando el vientre se abulta, al cabo de un tiempo emerge de entre las piernas un nuevo ser. En los albores de la civilización, no se conocía la relación entre maternidad y fecundación. Todo era misterio. Este misterio quedó adherido al sexo femenino: la conmoción del parto, los dolores, la sangra periódica, la lactancia, los flujos, los abortos, las muertes de los fetos y de las madres parturientas convertían a cada mujer en el escenario de sucesos trascendentes, impactantes, incomprensibles. Vida y muerte se entrelazaban sobre los cuerpos de las mujeres.


La maternidad fue ensalzada como función, la gran madre poderosa ocupó un lugar de influencia en la familia.


En cambio, la mujer madre común cotidiana, el ama de casa, la criadora de niños fueron desacreditadas. En esta oscilación entre lo grandioso y lo desprecible, la mujer no lograba un lugar social equilibrado.


El cuerpo de mujer contrasta con el masculino: entero, musculoso, fuerte, con un órgano viril potente que entra en erección. Cuerpo que no se dobla ni desdobla en el trabajo de gestar a un niño, cuerpo unificado, penetrante. El llamado "sexo fuerte" posee, domina, triunfa. El imaginario social suele vender esta imagen.


El cuerpo humano no es mera biología ni fisiología: la civilización, los siglos de cultura envuelven a ese primer cuerpo en capas de emociones, sensaciones, afectos, sentimientos, erotismo, palabras, valores sociales, valores éticos. La vulnerabilidad del recién nacido, su receptividad y entrega se parecen a "lo femenino": fragilidad, dependencia de, pasividad... Forzando los conceptos, se puede decir que todos nacemos en femenino y que la masculinidad es una adquisición posterior.


El recién nacido recibe una serie de envolturas de calor, ternura, murmullos, caricias, sensaciones varias. Inmerso en ese campo de corporeidades tanto positivas como negativas (no todo es siempre amor y tibieza en los inicios de la vida de un bebé), su cuerpo se va desarrollando."


A Mariam Alizade la conocí en la época que hacía mi formación psicoanalítica, es una mujer muy piola, abierta, inteligente. Este libro es re interesante. Otro buenísimo de ella es "Lo positivo en psicoanálisis".

algunos cierres

La semana pasada fue la presentación del libro "Hijos sin dios", estuvo re linda, mucha gente querida, amigos, familia, acompañantes de vida,

hubo alegría, reflexión, buenas ondas, paz y amor,

Gracias a todos....

(Los que nos acompañan en la foto son Julián Gallo y Andrea Majul, quienes amorosamente hablaron de nuestro libro)

Anoche me sentía muuy cansada y abatida, tuve dos situaciones difíciles con los chicos, uno se sintió perdido en la plaza y se angustió un montón, el otro se dió un golpazo en la cabeza y lloró tanto que me impresionó. Cuando ellos se durmieron me acosté en mi cama y me puse a mirar un poco el libro, me hizo bien releer el capítulo de cierre que escribí. Pensé en mi blog medio abandonado y se me ocurrió que sería lindo copiarlo acá, donde elaboro y comparto tantas cosas.

Después llegó Ale, me hizo una comidita y me fuí a dormir, "mañana será otro día" decía mi abuela los días difíciles y asi es, hoy no es ayer y acá estoy con ellos dando vueltas mientras intento escribir un poco.


Estos tiempos de fin de año nos agarran a todos cansados y son exigentes en general, con cierres, compromisos, despedidas, balances y demás. También son luminosos, con aires de expectativa por el descanso que se viene, el corte de rutinas, las ansias de nuevos comienzos. Me encantan las épocas de fiestas, tiempos libres y deseos renovados.

Volviendo al libro, copio el capítulo:

Cierre de Ximena

Propuesta Final: Un desafío con intención

A todas las parejas que ahora son madres y padres entregados al arte de criar hijos en libertad, dándoles el lugar de personas sabias y sensibles desde el primer momento, con todas las exigencias que esto trae, quiero proponerles que pongamos la intención en no perdernos como parejas amorosas y amantes. Esto también es parte de lo que queremos transmitirles a nuestros hijos, enseñémosles a defender los amores sobre todas las cosas.

Con la llegada de los hijos la desestructuración que sufrimos las parejas es enorme. Se corren grandes riesgos de dejar en el camino lo que hizo que llegáramos a querer armar una familia. Hay que pensarlo casi como un trabajo más: tenemos que cuidar nuestras parejas, armar estrategias y pedir ayudas para no quedar estancados en una relación gastada por los nuevos requerimientos que los chiCos traen.

Otra cosa: es fundamental prepararse para recibir a los hijos cuando están en camino. Los trabajos de reflexión y preparación física durante el embarazo son muy contenedores en esos momentos de tanta expectativa.

El tiempo del puerperio nos sumerge en una dimensión intensa y desconocida, nos desorganiza el sistema de vida que teníamos hasta ahora lo cual asusta, intranquiliza y muchas veces se hace difícil de transitar.

Las épocas de crianza requieren preparación, reflexión, lecturas, posibilidades de compartir las experiencias propias con las de otros, es decir, espacios de elaboración de todo lo que surge y sucede con la llegada de los hijos. La calidad de vida que se logra estando más capacitado para atravesar ciertas vivencias es mucho mayor que la que se tiene creyendo que podemos ser eficientes, comprensivos, amorosos y tolerantes porque asi debe ser o porque creemos que la espontaneidad es suficiente. No lo es. Es necesario darse cuenta de que no sabemos ser padres y madres, que lo vamos aprendiendo en la medida que lo experimentamos, que es lógico que nos desbordemos, nos angustiemos, enojemos y pelemos, ya que estamos creando la obra más importante de nuestras vidas: en esos momentos las pasiones se desatan y pueden generar potentes terremotos. Procesar, pensar, entender, conectarse y elaborar todo lo que trae el nacimiento y crecimiento de los hijos puede hacer de la crianza una experiencia expansiva alucinante.

Es un desafío de nuestra época ser padres y madres conectados sensualmente con la vida, con el presente, con las pequeñas cosas que nos dan sentido, y enseñarles a nuestros hijos a vivir en esta frecuencia. Es lo que nos va a permitir evolucionar como sociedad y construir un mundo mejor, en el que todos seamos responsables de nosotros mismos y capaces de defender como valor principal el amor guiándonos en cada decisión que tomemos.

Cierro este libro con la satisfacción que da la sensación de proyecto cumplido. Con el sueño hecho realidad de haber escrito un libro juntos, con Alejandro, y que la experiencia haya sido tan enriquecedora. Con el bienestar y la tranquilidad que siento frente a las preguntas e inquietudes de mi hijo Andrés en pleno despliegue de sus primeros cuestionamientos existenciales, muchos potenciados por el nacimiento de su hermano Bruno. Me encuentro feliz de poder acompañar a mis hijos en estos procesos sintiéndome interesada, preparada y deseosa de recibirlos, otro sueño hecho realidad.

La escritura de este libro me trajo muchas cosas buenas, lo termino conmovida, agradecida a la vida y haciendo todo lo posible por no perderme ni un poquito del disfrute que trae. Estoy muy entusiasmada con el universo que se me abrió a partir de la llegada de mis hijos a este mundo, en el que encontré el sentido existencial que siempre busqué, un sentido que surgió al ver a los chicos como el material precioso que son. Encuentro una misión en trabajar para que muchos puedan registrar cuánto tenemos en nuestras manos cuando criamos hijos, qué responsabilidad asumimos si lo tomamos como la gran tarea que es. Siento el deseo de ayudar y acompañar a padres y madres en tiempos tan intensos y trascendentales, me interesa aportar desde este comienzo el cambio social que siento que estamos necesitando: personas adultas amorosas, a cargo de si mismas, en sintonía con sus emociones y a favor de la vida tal cual es.

Tuesday, November 20, 2007

El bebito nadando en mi panza

Estoy encantada con el cuadradito que logré añadir a mi blog, ese que muestra el desarrollo del bebito en la panza y te dice cuántas semanas y días hace que ya está creciendo, o que le faltan para nacer. Me lo copié de varias madres bloggeras embarazadas que lo tienen en sus blogs, tardé un montón en lograr ponerlo como corresponde en el mío, pero al fin pude y estoy chocha.

Es una representación perfecta de mi sensación actual, la vida cotidiana avanza, todo sigue como va siendo, y junto con ella la presencia cercana y permanente de ese sercito que se está incorporando en nuestras vidas, sobretodo y principalmente en la mia.

Ese bebito "nadando en la bolsita" que tan bien se ve en el cuadrado es el que habita mi cuerpo.

Creo que me gusta tanto el estado de embarazo porque es un tiempo en el que el cuerpo predomina, se hace sentir con toda la fuerza, cobra un lugar principal. Una se siente puro cuerpo, sensaciones muy animales, cambios salvajes permanentes, 9 meses de pura y vertiginosa acción, me encanta...

y muchas otras cosas pasan a segundo plano.

Dice Clarissa Pinkola Estes en su poderoso libro de contacto directo con lo femenino:

"El cuerpo es como la tierra. Es una tierra en sí mismo.

El pecho en todas sus formas desarrolla la función de sentir y alimentar. ¿Alimenta? ¿Siente? Es un buen pecho.

Las caderas son anchas y con razón, pues llevan dentro una satinada cuna de marfil para la nueva vida. Las caderas de una mujer son batangas para el cuerpo superior y el inferior; son pórticos, son un mullido cojín, asideros del amor, un lugar detrás del cual se pueden esconder los niños.

Lo importante desde el punto de vista salvaje es si el cuerpo siente, si tiene una buena conexión con el placer, con el corazón, con el alma, con lo salvaje. ¿Es feliz y está alegre? ¿Puede moverse a su manera, bailar, menearse, oscilar, empujar? Es lo único que importa".


Hoy lo vimos a Felix en la eco, ¡¡impresionante!!, cada vez que hacemos una eco nos maravillamos de la posibilidad que nos dá vivir en esta época, verlos asi desde tan chiquititos es hermoso, conmovedor, un regalo de la vida.

Monday, November 19, 2007

Soy una mamá canguro

Me siento una mamá canguro, últimamente voy con ellos a todos lados, estoy con menos ayuda extra y más complicada que nunca en ese sentido. Me preocupo, me angustio, cancelo cosas, cambio horarios, dejo mucho por hacer y estoy con los chicos, y estoy con los chicos, y estoy con los chicos. Extenuada y feliz. Agotada porque me canso y no tengo tiempo de hacer mis cosas, y contenta porque el contacto se vuelve muy fluído, muy íntimo y cercano. Mucho más que cuando entro y salgo, trabajo, vuelvo y estoy un rato y hacemos algo y me voy y trabajo otro rato y vuelvo... y asi. Esto de estar con ellos sin parar es bastante exigente pero está muy bueno.

Cómo manejar nuestros tiempos y dedicaciones es todo un tema de mujeres madres, mujeres que tenemos mucha vida propia, que hacemos cosas, que nuestros intereses son demasiados y siempre estamos buscando y encontrando más, pero/y también tenemos hijos y los críamos de cerca y nos sentimos canguras con bolsitas en las que nos caben todas nuestras crías, y disfrutamos de los detalles y hasta del cansancio de la rutina de los niños pequeños.

Con los más chiquitos es empezar y volver a empezar mil veces, tienen un tiempo circular y les encanta ser acompañados en eso. Me pasa con Brunito que es capáz de proponerme jugar a que esconde su chupete en mi remera tantas veces, y que lo encuentra y lo hace desaparecer y lo vuelve a encontrar y en cada aparición se le ilumina la cara como a un solcito de pleno verano.

Con los más grandecitos es querer responder a las ocurrencias y descubrimientos permanentes y ver cómo disfrutan cuando nos ponemos a su altura y los seguimos en sus vicisitudes de cuestionamientos, imaginación y juegos que no se terminan nunca. Asi es como Andi no para de querer jugar a que contamos cuentos, uno empieza y el otro sigue y pasamos por las más diversas situaciones y es feliz cuando inventa y yo me río y el cuento va para donde él quiere.

¿Cómo hacemos las mujeres que queremos ser madres protagonistas en la crianza de nuestros hijos?, ¿qué inventamos, qué dejamos, con qué nos quedamos?, ¿cuánto podemos decidir, en qué momentos?, ¿elegimos, qué ganamos, qué perdemos?, ¿quedamos absorvidas por la situación sin poder reflexionar?, ¿disfrutamos, padecemos?, ¿nos resignamos y ahí vamos juntando nuestros pedacitos?, ¿vivimos el desafío permanente intentando encontrar soluciones cada vez más satisfactorias para todos?, ¿nos frustramos y nos angustiamos?, ¿un poco de todo como en la vida misma?

Lo cierto es que estos días me doy mucho cuenta de que es muy distinto tener niños mayores de 4 años que bebitos o deambuladores. Con un chico que ya habla claramente, sabe expresar sus necesidades, tiene conciencia de que el otro es otro, puede entender que muchas veces hay que esperar, se logran hacer muchísisimas cosas e incluso se disfrutan, cosas que ni por casualidad son posibles con bebitos de uno o dos añitos, ni con los rebeldes e impulsivos de alrededor de los 3. Hablo en términos generales, obvio.

Sirve para pensar que el tiempo más exigente dura muy poco, y que si incorporamos esta dimensión tal vez las renuncias y las entregas que requieren los inicios de crianza no sean tantas en realidad, sobretodo si consideramos lo valiosos que son estos primeros años de contactos y vínculos satisfactorios.


Entre otras cosas, ni yo sabía que me podía poner a cocinar formitas de filet de merluza caseras a las 11.30 hrs. de la noche y disfrutarlo, y sí. Y me voy sorprendiendo con cosas y cositas de esta cotidianeidad que está siendo asi sin haberlo decidido concientemente.

Claro mis compromisos profesionales se están viendo más que amenazados, pero por suerte hay abuelos que me pueden ayudar y que en los casos de urgente necesidad dicen "presente" a full.

Mañana es la presentación del libro con lo cual hoy me hicieron un par de entrevistas telefónicas, en una de ellas Bruno aprovechó para subirse a la mesa y tirarse un yogurt entero encima, en la otra ambos saltaron ininterrumpidamente en mi cama hasta que el llanto por un gran golpe que se dieron detuvo el juego y la entrevista, pero ahí vamos...

Tuesday, November 13, 2007

De todo un poco

Me encanta leer cada tanto alguna página de esas que dicen qué va pasando con el bebe en la panza de la mamá semana a semana.
Con Andi seguía más de una y las leía más de una vez por semana, me sabía de memoria los cambios y adquisiciones del feto asi como los cambios esperables en el cuerpo de la madre. Con Bruno aunque sea una vez pero seguro todas las semanas las miraba. Con Felix cada tanto tanto espío algo sobre embarazo y vida fetal. Hoy entré y dice asi:


Semana 20:

Bebé: se succiona el pulgar. Mueve vigorosamente los brazos y piernas. Se desarrollan en el cerebro las áreas de los sentidos (gusto, olfato, oído, visión, tacto). Crece en forma más lenta. Tu bebé mide 20,3 cm y pesa 350 gr.

Mamá: se extiende el saco amniótico hacia afuera y se llena la cavidad uterina. Todo el útero crece y tu abdomen se ensancha cada vez más.

Sugerencias: para evitar la aparición de várices caminá frecuentemente.

Y así es, el bebito de la panza empieza a hacerse sentir y cada día lo logra un poco más.
Si hay una sensación maravillosa en esta vida es la del bebe moviéndose en la panza, me encanta, pero me encanta mucho, me inunda de amor y de alegría, me ilumina la vida, no puedo creer que exista un fenómeno asi, y juro que no exagero. Es una sensación tan animal, tan directa, tan poderosa, es como dice la canción de Luis Alberto, es sentir tener "el mundo entre las manos".

Claro que con Félix es tan distinto todo, tenerlo a Bruno tan chiquito me hace estar muy apegada a él todavía, y este embarazo se me hace más exigente de llevar, Bruno todavía necesita mucho upa, subir, bajar, cambios de pañal, juegos de bebe y la panza crece y pesa. Pero de repente estoy en otra y siento al pececito en mi panza y me alucina y nada me parece tan difícil cuando contacto con este poder que tenemos las madres de dar amor, tanta capacidad para alojar y sostener y entregar.

Y para los que me dicen que tengo una actitud infantil frente a los fenómenos que describo como tan maravillosos, aclaro: no digo que sea fácil, ni que no sea agotador y a veces angustiante sentir todo lo que entregamos en la tarea de criar hijos, no se me pasa que es muy exigente y genera conflictos y hay pérdidas y sensaciones ambivalentes. Y también me quejo y me canso y a veces lloro y no sé cómo seguir.

Pero sí me pasa que lo que predomina en mi es sentir la grandeza de la vida desplegándose alrededor nuestro y que ver crecer a los chicos supera cualquier dificultad, como ahora que Felicito se mueve en mi panza, y Bruni juega cerca mio mientras yo escribo, y Andi se fue feliz al jardín con su papá que lo lleva enamorado, y me parece que la vida es perfecta.

Hacía poco que nos conocíamos, fue en Octubre del 96, Ale escribía unas columnas buenísimas para la Revista La Maga, hoy y muchas veces me acuerdo de una que especialmente me enamoró, ahí vá:

¿Te parece poco?

Sí, pasamos, y nos vamos, y no hay otra vida, ni reencarnación, ni pertenecemos a ningún signo zodiacal que nos ampare o explique, y no quedará nada de nosotros, ni una sombra, ni una huella, tal vez un efecto sobre otros, pero ese efecto será parte de ellos y no una manifestación nuestra, porque aunque alguien nos recuerde no estaremos y su dolor al extrañarnos nada tendrá que ver con nuestra existencia agotada.


Pasamos y ya está, no hay nada más allá de estos tres días en los que con suerte estamos juntos y nos conocemos un poco, y llegamos en algunos casos a querernos con una fuerza y una decisión que hace que nos parezca inmerecido ese final absoluto, total, sin apelación posible, pero es así, y no querer verlo es actuar de mala fe, es engañarse, es mentirse, es cobardía, es falsedad, es ser todavía un niño que niega que los aspectos duros de la existencia sean plenamente reales.

Pero lo son, y nadie nos preguntó nada, nadie nos consultó, como tampoco se nos consulta para preguntarnos si queremos desear una cosa u otra -simplemente la deseamos-, ni para preguntarnos si queremos enamorarnos de tal persona o de tal otra -simple, complejamente, nos enamoramos y ya está-, ni para saber si nos parece bien o no que existan las cosas que no queremos aceptar, el hambre, la injusticia, el abuso del poder, la mezquindad, porque todas esas cosas son partes irremplazables de la existencia y nada ni nadie, ninguna actitud, ningún esfuerzo, podrán eliminarlas, ni hacerlas retroceder ni aplacarlas, porque el movimiento de la realidad de la vida es básicamente un caos que no oye razones, y la razón una mera cataplasma posterior, aplicada por la voluntad o la negación pero nunca factible de ser sostenida al punto de eliminar el movimiento de la vida que sigue su propio impulso y no nos consulta.

El principal obstáculo para que algo similar a la filosofía pueda desarrollarse en nosotros es nuestra propia incapacidad para ver la verdad de las cosas. La idea de que la realidad debe ser corregida no es como suele creerse una oportunidad de producir experiencias interesantes sino en primer lugar una justificación para sostener un sinnúmero de falsedades, y en segundo lugar una forma de esquivar el trabajo de reconocer la realidad posible y participar en ella. No nos engañemos, sepamos pensar, avancemos, inventemos en la medida de lo posible, cosas reales, que tengan que ver con querer esta vida que se nos ofrece y no estén siempre basadas en un rechazo supuestamente fructífero pero en los hechos miserable e impotente.

Y para esto, mal que nos pese, es necesario aceptar lo que aceptar no querríamos, conocer el movimiento que está destinado a borrarnos y a hacernos padecer, que es el mismo sobre el cual es necesario montarse si realmente queremos producir esas cosas que decimos querer producir, porque todo hacer y querer es parte de esa violencia creadora fundamental de la vida y no consecuencias de un rechazo indignado.


¿Entonces no hay nada más que esta existencia desordenada, caótica, tan involucrada con el mal, indiferente? No, no hay, ¿te parece poco? ¿Necesitás algo más? ¿Esperabas a alguien
? A ningún amparo puede apelarse.

Revista La Maga, 1996.

Monday, November 05, 2007

preguntas

¿Por qué algunas madres y padres están tan apurados en sacarles pronto los pañales a sus hijos?

El control de esfínteres les corresponde a ellos, es un control que no nos pertenece a los adultos, los chicos solitos lo deciden y nos piden ayuda cuando están preparados y listos para ir al baño y es en ese momento cuando seguro desearán hacerlo.

Puede tener malas consecuencias exigirles que controlen precozmente si todavía no están maduros para hacerlo, en cambio esperando el momento adecuado seguramente será una adquisición bien lograda para toda la vida.

¿Por qué esa tendencia a querer que los chicos crezcan pronto y se comporten como grandes antes de tiempo, antes de poder hacerlo naturalmente, antes de haberse cansado de ser niños?.

Claro los pequeños dan trabajo, es una exigencia atroz, hasta que logran entender peligros, incorporar modales, esperar tiempos, reconocer momentos, ¡qué niveles de demanda!


Pero qué pena que dan los niños adaptaditos, que dicen lo que hay que decir, que saben esperar cuando todavía no entienden de horarios y se duermen de aburrimiento, y tienen los ojitos apagados.


Cuando no paran de correr y de tocar todo, de subir, bajar, hacer ruido, pedir, probar, investigar, saltar, nos dejan agotados, pero basta que tengan una liñita de fiebre y estén un poquito decaídos para que querramos con toda el alma que les vuelva ese espíritu imparable y curioso que los caracteriza.

Brunito está en esa etapa más que demandante en la que todo es un desafío, un descubrimiento, una aventura, un deseo a cumplirse al instante.

Él vé diversión en los mismos lugares en los que nosotros sentimos peligros, prohibiciones, riesgos desmedidos, límites inevitables.

Andi no para de elaborar y preguntar acerca de la muerte, muy movilizado por el tema nos comenta y nos cuestiona todo lo que al respecto se le cruza por su cabecita, a veces angustiado, a veces preocupado, otras veces naturalmente reflexivo.

El otro día mientras se lavaba los dientes le comenté que su cepillo de dientes estaba deteriorado, que lo ibamos a tener que tirar y comprar otro. Me preguntó qué quería decir "deteriorado", le expliqué que no servía más, que ya no cumplía bien su función con los pelitos desgastados y abiertos, entonces él muy tranquilo me dijo "¿mami, es decir como murir?".

¿Hay algo más vital y que le dé más sentido a la vida que vivir cerca de niños pequeños?

Friday, November 02, 2007

LOS NIÑOS Y LOS LÍMITES

Un tema importante, que genera preocupación, conflictos, discusiones, ambivalencias y dificultades en la crianza de los niños es el de “los límites”.

¿Cómo mostrarles los límites a los chicos?, ¿los límites se enseñan, hay que imponerlos, la realidad los impone más allá de nosotros?, ¿los límites se van construyendo a partir de una suma de situaciones que los van marcando?, ¿somos los padres absolutamente responsables de que nuestros hijos encuentren los límites adecuados en el momento necesario?, ¿cómo les señalamos los límites sin ser arbitrarios, sin hacer abuso de nuestro poder de adultos?, ¿los límites se ponen y ya está?, ¿ciertos límites son asi porque si y otros merecen explicaciones?.

Estoy convencida de que puede tener tan malas consecuencias no lograr mostrarles los límites correspondientes a tiempo, como ponérselos excesiva y arbitrariamente. Una vez más la crianza nos convoca a practicar la artesanía de buscar y encontrar las formas y los equilibrios justos.

Me gusta más hablar de señalar, mostrar y construír límites, que de poner o marcar límites.

Hay momentos en el desarrollo infantil en los que es bueno que no se reconozcan límites, asi como llega el tiempo en el que es necesario que los tengan incorporados. Es un pasaje que hay que hacer desde la sensación de omnipotencia ilimitada del bebito cuando nace, al reconocimiento de la realidad del niño que ya tiene la estructura psíquica para reconocer las limitaciones de la vida. En este tránsito de un estado a otro hay distintas y varias opciones, formas, tiempos, posibilidades, reconocimientos que habrá que ir haciendo en la medida en que los chicos van creciendo y accediendo a la posibilidad y a la necesidad de encontrarse con esos límites.

Es un desafío para los padres: cómo acompañar correctamente y con amor a nuestros hijos en este camino de reconocimiento de la realidad del mundo en el que vivimos.


Ser concientes de la dificultad que también para los adultos conlleva el encuentro de los propios límites puede ayudarnos a reflexionar e iluminar zonas oscuras. Estamos a cargo de algo que muchas veces no manejamos tampoco del todo bien con nuestras propias limitaciones, no es tan fácil tener claridad, convicción y dominio de nuestra necesidad de límites, por carencia o por exceso. Hay que tener mucho cuidado en el manejo que hacemos con nuestros hijos, tanto con la puesta como con la falta de límites.

Sirve pensar la incorporación de límites como una adquisición que los chicos irán haciendo con nuestra ayuda. Los padres somos responsables de guiarlos en este camino de reconocimiento.

Límite es extremo, raya, línea, marca, tope, comienzo o final de algo, decisión, elección, pérdida y encuentro, frontera, realidad.

Estos días estuve releyendo un libro que me ayudó a pensar este tema, cito:

“Cuando las “personas grandes” no inscriben a las “personitas” en el mundo tal como es – es decir, a veces frustrante y difícil de conquistar -, ¿cómo el niño no va a tener el sentimiento de ser el demiurgo que hace girar a su alrededor al mundo y a los adultos?


Imposible para el niño medirse con las cosas, porque ilusoriamente todo se pliega por anticipado a su antojo. ¡Cuando el mundo lo toma por dios, el niño se aburre! El mundo lo priva del descubrimiento de sentirse pequeño y de la alegría de jugar al mago.

Si nada se le resiste, ¿con quién identificarse? ¿Cómo diferenciarse del mundo si el mundo no se diferencia de él? Esta situación, mientras dura, demuestra ser poco estructurante. Poseer ilusoriamente las claves de los adultos y del mundo significa no medirse nunca con algo más competente que uno, no intentar nunca desear y realizar algo como el otro o claramente mejor, o de otra manera; emprender, equivocarse, reintentar, fracasar y luego tener éxito. Aprender a desear, actuar, hacer y deshacer, y ocupar un lugar en el mundo.

Si el mundo nunca ofrece al menos un poco de resistencia al niño, y el prójimo siempre le baila al compás, o bien le impone el abominable apremio de un acuerdo absoluto, entonces el mundo ya no existe. Todas las cóleras del niño significan, a sus ojos – como a los ojos del bebe que fue – que él tiene el poder absoluto de destruir el mundo, dado que tiene el de crearlo.


Encerrado en la ilusión infantil de manipular a los adultos como si fueran títeres, al niño le cuesta tornarse autónomo en su propia existencia. Todopoderoso para crear el mundo, es al mismo tiempo impotente para descubrirlo y actuar sobre él, para crecer e inscribirse en él.

Porque crecer, para los niños, pasa precisamente por descubrir que el mundo no gira al compás de sus afectos ni según su mero deseo y carpricho, ¡salvo en sus juegos!

No siempre es tan sencillo aceptar las rabietas, la desobediencia y los desbordes de los niños.
Si bien la impotencia es a veces penosa para el niño, que se siente un mago y no le gusta que el mundo se le resista, no por ello deja de ser el más poderoso motor para dominar el mundo, apoderaerse de las cosas y medirse concretamente con ellas. Jugar es medirse y probarse, y es también descubrir cómo hacerlo.


El juego con el oso, con los compañeros de la guardería, los conflictos y las identificaciones con los más chicos y con los más grandes que él, las fricciones con el hermano mayor y las paradojas de los padres, son las múltiples materias primas de la construcción del niño. Y el juego, actividad principal de la vida cotidiana de los más pequeños, metamorfosea todo esto. Es el eslabón lúdico entre la realidad y la imaginación, entre el mundo y él: el espacio de la construcción de sí en el mundo."


El libro es “El Oso y el Lobo” de Pascale Rosfelter, Ed de la Flor.